sábado, 17 de marzo de 2018
A mi maestro del tambor
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Mis colaboraciones para el programa de fiestas de Anguita 2014!
En esta última foto, sólo los versos son míos.
Mil y una gracias a Vicen por su montaje, producción e inspiración!
El RESTO DEL PROGRAMA AQUÍ: http://canton-anguita.blogspot.com.es/2014/09/programa-de-fiestas-2014.html
lunes, 17 de febrero de 2014
Entrevista a José Antonio Tolosa sobre arte mudéjar!
http://www.lavozlibre.com/noticias/blog_opiniones/2/878511/el-mudejar-aragones---entrevista-a-jose-antonio-tolosa/1
Foto: Colegiata de Sta María (Calatayud)
domingo, 27 de octubre de 2013
Anguita en televisión!!!
viernes, 23 de agosto de 2013
¿Fracking o no fracking?

Cronos era un titán de la mitología griega (Saturno para los romanos). Cuenta la leyenda que Zeus (hijo suyo) consiguió vencerle y arrebatarle el dominio sobre el Mundo, evitando que se lo comiera, tal y como sí hizo con sus hermanos (escena que inmortalizara Goya en su célebre cuadro). Si bien para los griegos Cronos fue un malvado titán, padre de Zeus, para los romanos tuvo mejores connotaciones, al refundirse el mito griego con los de su deidad patria, Saturno. Será el propio lector quien tendrá que ver si “este Cronos” responde más a un símil griego o romano, o lo que es lo mismo, si interesa para Anguita y demás pueblos afectados por el permiso de investigación el conocido como “fracking”.
Esta técnica comenzó a utilizarse en EEUU, donde se está produciendo una auténtica nueva “fiebre del oro”. Con el “fracking”, EEUU está consiguiendo el viejo sueño del Presidente Nixon, la autonomía energética. Los grandes perjudicados son Rusia y los países de Oriente Medio, principales productores de gas, hoy en día.
El profesor Antón Uriarte Cantolla (autor de “Historia del clima en la Tierra”, entre otras obras de referencia) defiende este método. Uriarte es reconocido por defender una posición escéptica ante la influencia humana en lo referente al conocido como Cambio Climático, alegando que son muchos los intereses, económicos y políticos, que llevan a los gobiernos a defender posiciones “ecologistas”, manipulando los argumentos científicos existentes. En lo referente al “fracking”, Uriarte opina que las críticas medioambientales tienen mucho de ignorancia científica y responden a un evidente interés de quienes invierten en energías renovables o tienen intereses, como Rusia (que “avisa” a Polonia del peligro de los terremotos) o los países de Oriente Próximo (paradójicamente, grandes productores, ahora, de energías renovables), en que no baje el precio de los hidrocarburos. En lo referente al caso americano, Uriarte afirma que “en Estados Unidos son los estados del Middle West, además de Texas y Oklahoma, los que están sacando al país de la crisis, impulsando hacia arriba el empleo”.
En defensa del “fracking”, Daniel Lacalle (Cotizalia, elConfidencial) afirma: “desde que la revolución del fracking -fractura hidráulica- comenzó, el precio del gas en EEUU ha caído más de un 44%, mientras en Europa subía un 23% de media. Eso es un estímulo de verdad. No es una cuestión irrelevante. El coste de la energía supone casi el 30% de los costes totales de las industrias en Europa”.
Hasta aquí, el lector puede estar cuasi convencido, bien de que nos hallamos ante un filón de oro, o bien de que el autor de este artículo es un defensor del “fracking”, nada más lejos de la realidad.
Para Anguita el “fracking” constituye, opino, una gravísima amenaza. Las características geológicas, y sobre todo hidrográficas, del término desaconsejan la utilización de estos métodos. No es ningún secreto que Anguita es una “mina de agua” (bien que, a diferencia del petróleo, el oro o el gas, nos mantiene vivos). La zona del Campo Taranz, sobre todo, está plagada de acuíferos, descubiertos y por descubrir, siendo fuente tanto del río Tajuña como del Jalón. Las filtraciones de compuestos tóxicos procedentes de las inyecciones con las que quebrar la roca son preocupantes (se habla de altos niveles de cloroformo, xileno, tolueno, butano, metano, propano y benceno, especialmente cancerígeno el último). Es muy gráfica la imagen de ciudadanos de EEUU que acercan un mechero al grifo de casa… y el agua prende. Si bien es cierto que ello es consecuencia de accidentes poco probables, también lo es que científicos de la Universidad de Duke (EEUU) han probado la existencia de concentraciones de metano en el agua dulce de las zonas donde se utiliza el “fracking” diecisiete veces mayores a las zonas no activas. Igualmente, estudios realizados en Texas demuestran que hay mayores índices de asmáticos allá donde se practica esta técnica.
Además de una eventual contaminación de los acuíferos (y rotura de los mismos, al perforar), el problema fundamental es el elevadísimo coste hídrico de la práctica. Según GREENPACE, se necesitan entre 9.000 y 29.000 metros cúbicos de agua para las operaciones de un solo pozo. Teniendo en cuenta que el agua potable es un bien escasísimo, y Anguita un lugar plagado de importantes reservas, deberíamos priorizar la conservación y limpieza del agua potable.
En contra de esta afirmación,
Jorge Alcalde (de Libertad Digital) alega que: “en Pennsylvania
hay 2.916 licencias de explotación por fractura hidráulica. El
estado consume unos 9.500 millones de galones diarios de líquido
elemento (unos 35.000 millones de litros) De ellos, 1,9 millones se
gastan en fracking, 62 millones en ganadería, 96 millones en
minería convencional y 770 millones en la industria”.
Curiosamente, es también en Pennsylvania (y Nueva York) donde se han
detectado, detalle que se obvia por este periodista, una generalizada
bajada del precio de la leche de su procedencia, así como varias
muertes de ganado por envenenamiento.Junto a estos contras, GREENPACE cita entre otros argumentos a considerar: el impacto ambiental, contaminación sonora, movimientos de tierras (aspecto sumamente interesante para los vecinos de La Hoz), tráfico de camiones… No pudiendo olvidar, en lo que al caso de Anguita se refiere, que la zona que se vería afectada está protegida al ser Zona Zepa y formar parte de la Red Natura 2000. Es decir, una vez más, como ya aconteciera con los molinos, nuestra “princesa aviar” y más que idónea mascota, la alondra de Dupont (o ricotí), se vería afectada.
La clave para Anguita y el resto de pueblos tiene que ver mucho con el Cronos mitológico: el tiempo. La verdad acabará surgiendo, y sólo faltaría que surgiera cuando en nuestro pueblo ya se hubiera perforado su subsuelo. Anguita ya vio pasar otros “titanes” por su puerta sin que la cosa fuera a mayores (uranio, cantera…), cabrá ver si el peor de todos ellos, Cronos, pasa también sin dejar nada más que anécdotas para un futuro recuerdo.
jueves, 23 de mayo de 2013
Por favor, AYUDA! COLABORAD!
No al fracking en Anguita y restos de pueblos de Soria y Guadalajara!!
http://www.change.org/es/peticiones/ma-dolores-de-cospedal-presidenta-de-castilla-la-mancha-no-al-fracking-en-guadalajara?utm_campaign=signature_receipt&utm_medium=email&utm_source=share_petition
viernes, 3 de mayo de 2013
Vídeo del Pleno Extraordinario con motivo del Bicentenario de la Primera Diputación Provincial.
Glorioso minuto 34:36 !!
miércoles, 27 de marzo de 2013
miércoles, 6 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
Conferencia: Anguita hace 200 años.
Más información en:
http://www.tuenti.com/#m=Event&func=view_event&event_key=66424598_1361435666
lunes, 24 de septiembre de 2012
sábado, 3 de septiembre de 2011
Popurrí de actualidad
Desde
tiempos del esplendor otomano, Turquía jamás había mostrado un
potencial tan evidente. Su “conflicto diplomático” con Israel
así lo demuestra. Se trata de uno de los Estados con mayor potencial
militar, e incluso, se plantea iniciar una carrera espacial en
solitario. Más allá de los problemas “religiosos”, cada vez es
más evidente que Turquía (ese país soberano que se atreve a
contradecir a Israel) no entró en la Unión Europea, ni lo hará,
porque de hacerlo Francia y Alemania deberían compartir la dirección
del superente. Si a todo ello le sumamos los “millones” de turcos
que habitan el gigante germano... la razón resulta algo evidente.
Pese a no estar en la UE, es de esperar que el elevadísimo grado de
integración de los turcos en la estructura político-económica
occidental evite que existan problemas serios de conflicto de
intereses, ¡qué decir con armas!.domingo, 29 de mayo de 2011
Si me dejaran a mí...
todo, en oportunidades. Me imagino un gran Estado (mayor que Francia y próximo a Alemania en población) donde las administraciones fueran eficientes. ¡Adiós a Autonomías, adiós a provincias y diputaciones! La nueva “Ítaca” con la que yo sueño, es hasta cierto punto “independentista”.
tener competencias normativas en exclusiva sobre los problemas cotidianos de la ciudadanía, el establecimiento de comunicaciones, urbanismo... etc. viernes, 27 de agosto de 2010
Los confines de Celtiberia: Calatayud y su olvidada comarca.
sábado, 17 de julio de 2010
Reformas para España: el problema territorial.
lunes, 3 de mayo de 2010
Anguita en LA VOZ LIBRE
Saben mucho de esto los que tienen nexo con Anguita. Esta hermosa aldea, sita en el núcleo de la ‘región histórica’ de Celtiberia, pertenece a la provincia de Guadalajara, si bien, el siguiente pueblo -Layna o Benamira, según el camino- ya es de Soria, sin estar tampoco lejos de las provincias de Teruel y Zaragoza. Anguita es un municipio que apenas supera el centenar de almas en invierno, multiplicándose su población hasta por diez durante el verano. Su historia y patrimonio son proporcionales a su belleza, superlativo recuerdo de todos los tiempos que nos precedieron.
En Anguita, aspecto poco conocido en el común de nuestra geografía, se firmó, en el edificio que hoy es su casa consistorial el acta de Constitución de la primera Diputación Provincial de España, secundando la Constitución de Cádiz, en abril de 1813. Anguita fue el centro neurálgico del antiguo Común de Villa y Tierra de Medinaceli, posterior Condado-Ducado. Allí se reunían las juntas que representaban al Común, en el que el actual edificio del ayuntamiento hacía las veces de pósito, cárcel y sede del recaudador de impuestos. Por este pueblo pasó Felipe II, el General Hugo -padre del escritor de ‘Los Miserables’, una obra en la que aparecen algunos de los pueblos cercanos al lugar-, quien saqueó la zona con sus tropas, el Cid Campeador -las ‘cuevas de Anguita’ y el Campo Taranz, paraje también del lugar, aparecen en el Cantar, este último en dos ocasiones- y Ramón y Cajal, quien veraneó en el pueblo, dada la pureza de los aires para su mujer, que estaba enferma, y por recomendación de su ama de llaves, a la sazón originaria de esta localidad.
Anguita es un lugar clave en lo que al estudio de la cultura celtíbera se refiere. En su término municipal se encuentra la necrópolis más extensa de esta civilización –‘el Altillo’, en la pedanía de Aguilar de Anguita- y varios castros –cabe destacar el del Hocincavero, ‘Castillejos’-. Sin embargo, la mayor joya arqueológica del lugar es el campamento romano de La Cerca, un yacimiento que fue, más que probablemente, una ciudad celtíbera. De época posterior son las dos torres defensivas árabes -‘hisn’- que se conservan: la ‘Torre de la Cigüeña’ (símbolo del lugar) y la ‘Torremocha’, de la cual sólo se conserva su base.
El pueblo consta de tres templos y un antiguo hospital de beneficencia, del cual se conserva su bella entrada. La iglesia de San Pedro -románica de transición al gótico- destaca por su hermosa bóveda de crucería, siendo ésta una de las razones, se cuenta, por las que estuvo a punto de hacer las Américas, cuyas piedras habína sido incluso numeradas para el traslado. La ermita de Nuestra Señora de la Lastra, pese a su rango, es de mayor tamaño y hace las veces de parroquia del pueblo. Sus dimensiones no hacen más que recordar el peso del lugar en tiempos pretéritos, cuando Anguita era lugar obligado en lo que al comercio de la lana se refería -los célebres mercaderes Ruíz la hicieron conocida y distinguida en la propia Francia. El último templo, la ermita-humilladero de La Soledad, es quizá la menos chocante en cuanto a tamaño, pero destaca por su bella entrada -doble, al igual que la de Medinaceli-, así como por custodiar un Cristo de bella factura que desfila en procesión cada año, dentro de su sepulcro.
Aun sumida en la despoblación de lo rural, que en lo que a ambas Mesetas y respectivos sistemas -Ibérico y Central- se refiere, Anguita es un lugar clave para todo aquél que desee saber algo más de la Castilla del Medievo, la Hispania romana y prerromana, o la España del Imperio. Bañada por el río Tajuña, en un valle fértil, rodeado de bosques de carrascas, robles, melojos y alguna sabina, Anguita es un pequeño vergel en lo rudo del paisaje celtíbero, siempre frío y despoblado. En tiempos de crisis y de auge del turismo rural, este lugar es de sumo interés para poder reponer fuerzas y, a la vez, hacer senderismo o, simplemente, escribir, pintar... o reflexionar.
lunes, 5 de abril de 2010
Aves migratorias
Las alas de la grulla se transmutan en neumáticos y volantes, sus plumas en cabellos y faces. Cuales avefrías, ánsares o golondrinas, los que antaño habitaron, vivieron, o simplemente, gozaron con, o en, el pueblo vuelven a sus tierras inundando de vida a un rincón, algo desierto en invierno. La magia del lugar cidiano hace que cada año vuelvan padres y polluelos, vínculos que en un momento fueron de sangre, cada vez se van difuminando más en lo genético, sin que por ello dejen de venir, cada año, más y más gente.
Ese patriotismo que a la grulla le hace ir de Norte a Sur, de Escandinavia a Gallocanta, se repite entre los anguiteños que abandonan Barcelona, Zaragoza, Valencia o Madrid en busca de su pequeña tierra celtíbera. La regularidad de ambos cauces vivos es proverbial, sorprendiendo a propios y foráneos que, pudiendo quedarse quietos, estas aves y gentes recorran kilómetros por el premio de poder reposar, gozar, en las alturas de la serranía. ¿Serán los cantos del abejaruco, o los vuelos, ahora imaginarios, de la cigüeña?
En un tiempo de tecnología y servicios públicos, a Anguita ya no llegan parturientas apuradas. Los nacimientos brillan por su ausencia, en contraposición a las idas y venidas de los niños, desde muy temprana edad, por las calles del pueblo. Por la Ramón y Cajal, la Umbría o el Desengaño, siguen yendo pequeñas bicicletas de dos o cuatro ruedas. Los padres no tienen motivo para la preocupación, siendo los chiquillos capaces de acercarsea un río que, en sus respectivos lugares habituales, les estaría vedado. El contacto con la “realidad natural”, con las raíces y el pasado de cada cual es mucho más intenso que en cualquier granja-escuela.
Cierto es que los símiles entre aves y demás animales de dos patas no se reducen al moverse por motivos no siempre explicables. Si la mentira de la “aviar” pudo haberse propagado por acción de los flujos migratorios de los pájaros, no menos cierto es que los urbanitas automovilizados también traemos pestes, en este caso, bien reales: residuos y demás guarradas tras largas noches de orgía musical, ruidos similares a tractores (sólo que en este caso para el ocio y no la labranza), trampas y demás mecanismos contra “alimañas”, químicas y residuos que pervierten lo bucólico, latas mal tiradas durante paseos y excursiones, e incluso alguna ceniza de fuegos temerariamente invocados.
Pese a todo, la migración sigue siendo una necesidad, una fuente de vida, para el pueblo, y aún más, para quienes la practican. Es una lástima que grullas y caravanas no coincidan en el tiempo. Unos y otros quizá pudiéramos gritarnos y compartir vivencias nómadas, hablar sobre esa fuerza dinámica, e inexpugnable, que es el “beneficio de ser anguiteño”.
sábado, 6 de febrero de 2010
Por las calles de Sigüenza.
Si las urbes tuvieran voz, a la vez que nombre, estoy seguro de que Sigüenza no estaría conforme con la afirmación ahora dicha. Cierto es que hoy en día todo el mundo comparte carnicería, pescadería o ambulatorio médico, que los Arce no maravillan al Mundo con sus sepulturas y que, sobre todo, los Mendoza no gobiernan el lugar a su antojo. En las iglesias se puede uno ausentar los domingos, y los tañidos de la Catedral, en la mayoría de las ocasiones, parecen tener más de pitido de bus turístico, que de llamada a una oración a la que, cada día, menos gente acude.
El bienestar social jamás estuvo ligado a la relevancia patria. España en un país que ha alcanzado las mayores cuotas gracias a la existencia de grandes nobles concentradores del poder (sean los de Alba, o los de Medinaceli). Ahora, Amancios y Botines parecen cogerles el testigo, pero la población, pese a todo, vive mucho mejor que en los tiempos de Cervantes o Murillo. España da la sensación de que es un país predestinado para la catástrofe, que su potencial, en buena parte fundado en el ladrillo, amenaza con conducirle al Hades de los entes históricos.
Caminar por Sigüenza, pese a lo hermoso que sigue siendo como experiencia, cada vez me recuerda más a un viaje imaginario. Recuerden, a través de la lectura, cuáles debieron ser las sensaciones que experimentaron aquellos que recorrieron Numancia en tiempos romanos, o alto-medievales, cuáles debieron ser las pulsaciones de aquellos beduinos árabes que corretearon por las pretéritamente esplendorosas vías de Antioquía, a mí me pasa algo “parecido” al andar por Segontia.
La Catedral, las diferentes iglesias, el propio palacio episcopal, o la antigua universidad, tan cierto toque barroco a una situación, por días, más ominosa. ¿Estamos transitando por un ejemplo de esqueleto? ¿Qué diferencia a Sigüenza de Trujillo, Plasencia, Solsona o las propias Toledo o Tarragona? Cada día menos, hasta que el día del “olvido” nos lleve a la “nada”. Es difícil defender que los mejores años de España han llegado, cuando existen mil y un testimonios de una situación precaria, no sólo en el campo, ¿acaso no han visto barrios “desiertos”, donde sólo hay grúas y edificios en venta? ¿no abundan éstos en Zaragoza, Madrid o Barcelona?
El encanto de Sigüenza sigue residiendo en sus incentivos para la reflexión. Las esencias fantasmagóricas de sus monumentales paredes me llenan de motivos por los que decir que “algo está cambiando”. ¿Nos llevará el destino a un puerto glorioso? ¿Dejaremos mi generación de ser la primera, en siglos, que vivió peor que la de sus padres? Quizá sea tiempo de oración en la Catedral, o cuanto menos, de reflexionar recorriendo las seguntinas calles.
Hermoso cuadro de Xisco Fuentes: http://xiscofuentes.com/siguenza/183.jpg Artículo publicado en "El Afilador": http://elafilador.net/2010/03/las_calles_siguenzajueves, 31 de diciembre de 2009
Cuando el año comenzó en enero
parezcan “producto de la naturaleza”, existiendo dudas acerca de lo artificial de su concepción, humana parentela. Algo así ocurre con el “año nuevo”.Siempre centrándonos en la tradición cristiana-occidental, el año “empieza” el 1 de enero, tras la fiesta de Nochevieja. Curiosamente, al menos yo mismamente me lo pregunto, el propio 24 de diciembre es también una fecha de “inicio”, en este caso fecha del solsticio de invierno (tan en boga de los laicistas radicales). Dicho esto, ¿cuál es la razón de ser de que existan dos grandes festividades separadas por una semana: Nochebuena y Nochevieja?
Cuenta la tradición, concretamente el Nuevo Testamento (Lucas 2,21), que Jesús fue circunscrito 8 días después de su Nacimiento, es decir, el 1 de enero, razón por la cual se celebra esta festividad. Sin embargo, tan cierto como ello es que la versión cristiana no ha carecido de factores sincréticos que le ha llevado a asimilar tradiciones anteriores como propias. El propio día de Nochebuena, tal y como ya se ha escrito en alguna ocasión, no es otra cosa más que el solsticio de invierno, y además, en época romana, ese mismo día se rendía culto a la deidad solar por antonomasia: Mitra.
Se mire por donde se mire, existen muchas teorías, ideales, motivos por los que celebrar el día de año nuevo en un momento determinado. Incluso, podríamos, al igual que hacen todas las religiones, cuestionarnos la oportunidad de que el año “nazca” en diciembre. Así, buena parte de Europa ha celebrado a lo largo de los siglos el 1 de mayo como el inicio de la primavera, día de la fertilidad, y de alguna manera, “inicio del curso labriego”. Los Mayos, pues así se conoce a esta festividad, se siguen celebrando en múltiples lugares, también de España: véanse las rondas realizadas en pueblos como Anguita (Guadalajara) o los ritos seguidos en lugares como Vinuesa (Soria), donde se alza una conífera recién talada en mitad de la plaza del pueblo.
El “año académico” no hace falta decir que empieza en octubre, para las universidades, y en septiembre, para las escuelas. En cuanto al hábito, que no en referencia al “oficial”, es este el "año" por el que se rige nuestro actuar, calculándose nuestras actividades desde el inicio del otoño hasta la llegada de las vacaciones de julio o agosto. Esta concepción, divergencia, entre “año religioso” y “año oficioso” no es exclusiva de nuestra época. De hecho, existe un momento de la historia, ciertamente curioso, en que el “inicio del año” se cambió por circunstancias totalmente terrenas.
Según leemos en un interesantísimo estudio del profesor Pastor Eixarch, la olvidada región de Celtiberia tuvo un papel fundamental en lo que a la historia del calendario se refiere, siendo “culpable” de que el año, aún hoy en día, se inicie el 1 de enero. Según expone el arqueólogo, ante la actitud de la ciudad celtíbera de Segeda (Mara-Belmonte de Gracián, cerca de Calatayud, Zaragoza) de construir unas poderosas murallas a
su alrededor, los romanos tomaron la decisión de realizar una campaña “sui generis” contra un enemigo, que como el tiempo se encargaría de demostrar, era de lo más temible.
Dos grandes decisiones tomó el Senado romano para la preparación de esta campaña. En primer lugar, el ejército estaría encabezado por el cónsul Nobílior (cargo político-militar de mayor rango), en vez de por un pretor. En segundo lugar, se acordó que éste tomara posesión de sus funciones en las calendas de enero del año 153 a.C., ello significaba que los comicios se celebrasen el 1 de enero, y que en virtud de ello, el año se iniciara en ese día. Ante las informaciones que llegaron a la ciudad, los habitantes de Segeda huyeron a la ciudad arévaca de Numancia, lugar donde daría comienzo una de las campañas militares más importantes de la historia, y que más ríos de tinta ha hecho correr (desde Apiano hasta los historiadores modernos de referencia, pasando por el propio Cervantes).
Cuando Nobílior llegó a Segeda se encontró la ciudad abandonada y las murallas en obras. Engañado por la actitud “cobarde” de los segedenses, partió hacia Numancia sin esperar a los refuerzos que estaban en camino. Nobílior fue derrotado ante las murallas de la actual Garray (Soria).
Una vez llegaron los refuerzos Nobílior realizó un segundo asalto, esta vez con caballería numida y... elefantes. Los romanos pensaron que numantinos y aliados se estremecerían ante la visión de los paquidermos, sin embargo, una roca fue arrojada por los defensores sobre la cabeza de uno de los elefantes. Éste barruntó de dolor, haciendo que el resto de los elefantes huyeran en estampida, acabando con las formaciones romanas.
Verdad o leyenda, lo cierto es que Celtiberia tuvo aquí, tal vez, su mayor contribución para la historia venidera. En lo sucesivo un consejo, una vez coman las uvas, deseen feliz año nuevo y...
Fuente: Pastor Eixarch, José Manuel, "Cambió el calendario de la historia: Segeda, la ciudad celtibérica".
Pinturas:
1) Detalle de la "Circuncisión de Jesús" de Andrea Mantegna.
2) "Numancia" de Alejo Vera y Estaca (Viñuelas, Guadalajara, 14 de julio de 1834 - Madrid, 4 de febrero de 1923).












