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sábado, 7 de marzo de 2015

Poesías por Mesopotamia

Después de un largo invierno nuclear sin producción, dejad que continúe en él, por motivos de mayor prosperidad, seguridad y realización personal. Ante los acontecimientos actuales, sin embargo, quisiera compartir con todos vosotros unas poesías, ya algo antiguas, de mis tiempos de escolar en el Instituto Vilatzara (ganadoras del concurso de poesía del mismo en el año 2003).

Que hayan pasado estos años y TODO siga igual, o incluso peor... Requiem por las civilizaciones más antiguas de Occidente. Ojalá los dioses del antiguo vergel mesopotámico puedan resucitar clamando venganza!! 


¡RUGE ANCIANA TIERRA!

Asiria

Ruge el gélido viento por las laderas montañosas,
ruge el colosal sonido de las nobles hordas luchadoras.

Eres tu verde y rica tierra de Asiria,
eres tu testiga de cómo el noble mundo sería.

Dime grande y poderosa madre,
de asirios palacios y ciudades.
¿Dónde está el orgullo que tú tanto vales?
¿Dónde está tu ejército de hombres inmortales?

Assur, Jorsabad, Nínive la grandiosa,
son las finas y sabrosas semillas
de tus enormes ramas portentosas.

Frutos honrados de una tierra antaño combatiente,
frutos amados de la tierra que tanto los quiere.

Funestos líquidos apetrolados de ti brotan,
cancerígeno Mosul. ¿Por qué la explotas?

Medos y nabupolasares a ti te destruyeron,
véngate ahora sobre los tanques guerrilleros,
que a profanarte vienen, Asiria hermosa,
que a tu gente matan, Asiria piadosa.

Nínive, Calach, vuestra tierra os llama,
no es fiéis de viejos medas,
ni de bálticos sajones,
que vos sois libre, ama de legiones.

¡Ruge león que ya es hora!
¡Lucha león que la guerra aflora!
¡Ruge con honor que es tu hora!
¡Lucha con valor que no estás sola!




Babilonia

¡Quien pudiera oh Babilonia,
con sus humildes ojos contemplar,
tus antaño gloriosas puertas,
al naciente sol brillar!

Dime oh excelentísima,
reina de ciudades.
¿Por qué tu inmaculada belleza,
medra ahora por los arenales?

Díme bíblica Babel, donde están tus templos y tu zikkurrat.
¡Que sin ellos sois poco, anciana aunque legendaria ciudad!

¿Dónde está el orgullo, que al mundo hizo envidiar?
¿Dónde están las gentes que antaño vivían y morían por su ciudad?

¡Reclamad ciudad hermosa vuestras glorias al mundo mundial!
¡Reclamad a Occidente vuestra excelsa ayuda maternal!

Acaso hemos olvidado, nosotros,
gentes del viejo Imperio Romano,
de donde venimos y a donde vamos.

Acaso nuestras gentes no reconocen de antemano,
que de afamada y opípara vida carecerían ,
sin la ciudad del collar ajardinado.

Jardín que por gran maravilla que fuera,
grande y noble vergel mesopotamico,
por el infame e implacable tiempo, cayó fulminado.

¡No contestéis maestra de la humildad!
Jaca de infames toneladas,
de odio y de impiedad.

¡Qué hablen vuestros logros:
Pitágoras, logaritmos o zikkurrats!
¡Qué vuestra madre os reclama,
y también la de toda la Humanidad!


Bestia negra

¡¿Quién sois vos negro tartárico,
mala sombra de vientos funestos,
para provocar cien guerras,
decapitando a bellas vidas,
transmutándolas en infames muertos?!

De colora vida vuestros adobes vienen,
pues acordarse de ellos, ahora debe,
vuestra poco sutil conciencia.
¡Ingrato compuesto, asesino de seres!

Mataste a más de tres mil millones,
de almas y nobles seres,
más colosales montañas de dignas especies.
¡Asesino de legiones de careis¡
¿No veis vos aquello que hacéis?

Horrenda sustancia azabache,
madre impura de viles males.
¿Por qué no dejáis al Mundo absuelto de calamidades?

Mas ahora vuestra ensangrentada existencia,
a más muertos reclama,
utilizando la más inmunda de las amenazas.

Pues son los hombres tu sustento,
y quienes te extraen de terrenales adentros,
mas no sois nada sin dinero en mano,
funesto y podrido, petróleo inhumano.

Horrenda sustancia azabache,
madre impura de viles males.
¡Dejad al Mundo libre de calamidades!


Hermanas de sangre

Dime vieja hermana,
donde está nuestra madre,
donde esta Sumeria,
la de logros colosales.

Grita Uruk que eres bien portentosa,
aunque yo no sea ingrata en belleza hermosa.

Grita vieja hermana que Sumer se acuesta,
en las yermas llanuras que el tiempo deja.

Cura el infiel adobe que a tus templos seca,
báñate con el sudor de aquellos que por ti rezan.

Saluda Uruk, a Ur tu hermana,
pues las dos somos grandes,
en la Humanidad mañana.

Saluda arcaica urbe a tus tierras hermanas,
que Sumer resurge en el grito que la llama.

No son los cuernos de las asírias mesnadas,
no son los cantos de los caldeos por la mañana.

Pues son aquellos que desean tu tierra,
y que por ello hacen profana guerra,
que son aquellos que de anglosajonia vienen,
bárbaras hordas de gentes sin bienes.

¡Resucita Sumeria que al Mundo debes,
mostrar todo aquello que al caos prefieres!


La mil y una grande

Fluye el Tigris por la estepa barbarie,
fluye el viejo río dando vida como nadie.

Da vida a aldeas y pastizales,
no da menos a Bagdad,
la mil y una grande.

Ciudad hermosa, reina de leyendas.
¿No eres tu antagónica a la tierra yerma?

Evitas al innato tiempo, al sol despierto,
con tu bella ciudad, vergel en el desconcierto.

Eres bella, eres grande, urbe mezquitosa,
de hermosos y bastos jardines,
se nutren tus entregadas gentes,
tú, la mil y una grande entre todas las ciudades.

No mires abajo a Babilonia,
ni a Nínive, suprema entre las grandes,
que tú bien lozana y bella eres.
¡No envidies aquello que vieres!

Se oye al iman, gritar a los cuatro vientos,
apelando a los creientes oración en verso,
aperfumado y loable es tu aliento,
por tu vieja vida, Oriento Medio, rezo.

Ahora funesto tiempo,
a ella dejes dar sustento.

No dejéis morir a semejante portento,
no dejéis fallecer a la reina del desierto.

Ahora resistir debes pues estás en guerra,
ahora sobrevivir mereces.
¡Pues esta es tu tierra!


Nínive

Dime veloz e incorrupto viento,
de donde vienen tus lamentos,
que la tierra ya es infame,
a no ser que la reina la llame.

Llama anciana ciudad,
grita desde el zikkurrat,
a aquellos nobles hombres,
que irguieron en el mundo tu nombre.

Llama longeva urbe,
al rencor que por ti surge,
véngate del corrupto tiempo.
¡Ruge leona a los cuatro vientos!

Nínive, capital de la marcial Asíria,
resurge de tus legendarios restos de arcilla,
lidera a un pueblo herido por la barbarie,
muestra al mundo, que eres grande como nadie.

Por Assurbanipal y Assarhadón
resucita agraciado y grande león,
ruge al tigresco río,
el Éufrates te devuelve su sitio.

Hazme el favor anciana,
de no morir como la infiel pagana,
que los ensangrentados clérigos proclamaban,
pues eres grande y sumamente honrada.

Vuelve a la vida ciudad de ciudades.
Salva a tu pueblo de la peor de las calamidades.


Sangre de Occidente

Es tu hora Mesopotamia guerrera,
es tu afamada hora de defender tu tierra.

Resurge del Tártaro, que la guerra aflora,
resurge del Hades, que la muerte asoma.

Asiria, Babilonia y Sumer, se requiere comunión
demostrad al ingenuo mundo como sois fuertes en unión.

No discrepéis por viejas decisiones,
pues asoman las sajonas legiones.
no discutáis ahora por vuestra tierra.
que los infames bárbaros gritan la guerra.

Unidas en una bandera sois una con tierra,
unidas en una bandera sois la vieja señora de la guerra.

El sol nace en Oriente, levantad las mesnadas a calentar sus sienes,
que conozcan la historia que Mesopotamia tiene,
que para nada es menos que la de esos bárbaros crueles.

Que Bagdad resista, urbe de ciudades,
que Nínive resurja, madre de leyendas colosales.

Que Basora acabe con las huestes infernales,
que Babilonia reviva de sus arenales.

Gritad Mesopotamia que esta es vuestra tierra,
caminad con orgullo y ganareis esta guerra.

sábado, 27 de junio de 2009

Zenobia

"Ya no quedaba ningún pudor; en las penosas circunstancias por las que pasaba el Estado, se llegó a tal punto que, mientras Galieno se comportaba de un modo incalificable, las mujeres, incluso, gobernaron de manera brillante, y aún las extranjeras".

Trebelio Polión, "Historia Augusta"

Existen nombres que denotan algo más que calificativos. Figuras que ocupan un lugar equidistante entre los dioses y los terrenos, entre la Verdad y el Mito. Como en tantas otras facetas de lo real, en todo lo que rodea al soberano de turno, ello es, aún, más manifiesto. Fuera de los casos de las "egipcias" Hatshepsut o Cleopatra, o la asiria Semíramis (quien se encaprichara de los memorables "jardines colgantes"), es extraño ligar nombres femeninos a la historia greco-romana. Como excepción que confirma la regla, durante el Bajo Imperio Romano - inicios del Imperio Bizantino surgieron nombres de mujer que ostentaron el máximo poder sobre las cabezas de miles de hombres; éste es el caso de Gala Placidia, Amalasunta, Teodora.... o Zenobia.

Refiriéndose a la época en que a la reina Zenobia le tocó vivir, Trebelio Polión, autor a quien se le atribuye comúnmente este fragmento de la "Historia Augusta", habla de un tiempo en el que las mujeres, incluso, gobernaban de una forma brillante (no limitándose a citar a las legendarias matronas romanas, sino que incluso, se atreve a referirse a las mujeres "bárbaras" o extranjeras).

Zenobia, menos conocida como Septimia Bathzabbai Zainib, era viuda de Odenato (príncipe "títere" de Roma, quien defendiera la frontera romana de Oriente frente a las terroríficas huestes persas). Justo cuando estaba en una de sus campañas, Odenato cayó asesinado (por un sobrino suyo, Meonio, según la tradición) junto a su hijo y heredero, Septimio Herodes, fruto de una relación anterior del cónyuge de Zenobia. No es extraño, de hecho, que se opine que bien pudiera haber sido ella quien ordenó su muerte, pues luego se alzó con el poder de su poderosa ciudad (y reino), Palmira, en tanto que regente, siendo herederos sus hijos, quienes estaban por detrás del difunto hijo de Odenato en la línea de sucesión.

El reino de Zenobia sería celebre por ser lugar de tránsito obligado para los mercaderes de la Ruta de la Seda. Allí llegaban las sedas chinas, las especias de la India, así como el incienso árabe. El clima "helenístico" de tolerancia hacia todas las religiones hizo que en su reino se aposentaran grandes sabios de la talla de Longino o de Pablo de Samosata (maestro de Arrio).

Volviendo con nuestra reina, los comentarios "machistas" del cronista romano no cesan con las palabras arriba citadas. Al caracterizar a Zenobia, recurso común en la época, se le tilda de "varonil", así como se afirman anécdotas tan curiosas de la reina como que, por ejemplo: era prudentemente genorosa y "se encargaba de la custodia del erario mejor de lo que es habitual en el género femenino", "cazaba con la pasión de los hispanos" o bebía con los soldados. En defensa de Polión debe decirse que era "cuestión de estilo", o cuanto menos común, considerar que la mujer siempre estaba supeditada al hombre, y como tal, era de inferior valía y mayor debilidad. Al ser válida, o más aún, "poderosa", Zenobia debía tener, como excepción, valores masculinos, y por ello, ser buena gobernante.

En nombre de su hijo (Vallabato), se hizo con el control de buena parte de la mitad oriental del Imperio (incluyendo a Siria, Egipto o Palestina, y por ende, a ciudades como las importantísimas Antioquía o Alejandría). El acto formal de soberanía fue la acuñación de moneda en su nombre, Odenato jamás se atrevió a ello, situándose, aunque fuera mera cuestión diplomática, siempre supeditado al Emperador romano. Zenobia se extralimitó, supero la costumbre de su difunto marido de hacerse llamar "Rey de reyes", con total mofa respecto al monarca persa, quien acostumbraba a llamarse así. Zenobia no usaba carruaje de mujer, dice el cronista, prefería utilizar el vehículo de soberana. Quizá la peor fortuna de Zenobia fuera la llegada al poder de uno de los conocidos como Emperadores de la "mano a la espada" (oriundos de la posterior Yugoslavia, al igual que Diocleciano, o el propio Justiniano), a la sazón, el Divino Aureliano.

Aureliano, dicen los cronistas romanos, no era "buena persona" pero sí un "eficaz gobernante". Reinstauró la unidad del Imperio cuando nadie volvía a apostar por ella (RESTITVTOR), acabando con la pretensiones de Tétrico (quien intentó crear un imperio paralelo en la Galia) y de Zenobia.... No obstante, para cualquier visitante de Roma será fácil reconocer, y admirar, la obra del Emperador romano, al ser él quien mandó construir las más pomposas defensas de la "ciudad eterna", la muralla aureliana.

Las catafractas (caballería acorazada) de la reina Zenobia no supieron aguantar el empuje de las tropas ligeras romanas, y sus auxiliares. Hasta el último momento, Zenobia esperó una ayuda de persas y árabes, la cual no llegó, o distó mucho de ser decisiva. Aureliano intentó ser clemente pidiendo la rendición, sin consecuencias, de la poderosa Palmira, Zenobia se negó, siendo hecha presa, posteriormente, cuando intentaba huir, montada en dromedaria, hacia la rival Persia. El carácter y fama de la reina de Palmira fue tal que el Emperador Aureliano la fue exponiendo en todas las urbes por las que pasaba. Durante su triunfo, suntuosa y bien ataviada, fue atada con gruesas cadenas de oro y enseñada, deshonrada, al pueblo de Roma. La venganza del romano fue sumamente sutil. En vez de morir estrangulada en las mazmorras, como acaecía con todos los monarcas prisioneros que eran exhibidos en los triunfos romanos, Zenobia fue "perdonada". Se le confinó en una rica villa de Tívoli, cerca de la que construyera Adriano con anterioridad (la célebre Villa Adriana, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco).

Aureliano fue sabio, en vez de hacer un mártir, al que pudieran seguir rebeliones en Egipto o la propia Palmira (de hecho volvió a revelarse la ciudad, siendo, esta vez, destruidas sus murallas, hasta que Diocleciano las reformó, situando un campamento romano, semejante al que hiciera, de forma un tanto "hortera", en el gran templo de Luxor), convirtió a la reina en una "honorable matrona romana", contrayendo, posteriormente, matrimonio con un senador.

Primera imagen: "Puesta de sol en las ruinas de Palmira, Siria." de Yvonnefm (This file is licensed under the Creative Commons Attribution ShareAlike 3.0).

Segunda imagen: "Queen Zenobia's Last Look Upon Palmyra" de Herbert Schmalz (http://www.illusionsgallery.com/Zenobia.html).

Tercera imagen: "Templo de Bel en Palmyra, Syria" de Yvonnefm (This file is licensed under the Creative Commons Attribution ShareAlike 3.0).

Cuarta imagen: Aureliano ("Busto in bronzo dell' imperatore Aureliano, secolo III d.C. Museo di Santa Giulia, Brescia". Italian Wikipedia, original upload mar 18, 2005 by Lotho2). Licencia GNU.

* Otros posts en Nubiru que te pueden interesar: 1) "Las catafractas y el inicio de la Edad Media" 2) "La mirada del águila" 3) "Gala Placidia o sobre el éxito de una mujer romana" 4) "La muerte de Teodora"

martes, 3 de marzo de 2009

Hace DOS años... ¡Felicidades Nubiru!

Tal día como hoy, a la misma hora, día y lugar, nació Nubiru. Fue en época de exámenes, la penúltima de cuantas aquejaría durante mi licenciatura jurídica. El remedio al estrés del momento se extralimitó, absorbiendo buena parte de mis deseos e ilusiones. Nubiru; ese nombre me vino a la cabeza en cuanto quise buscar algún título por el que dar a conocer mi nuevo blog. Y es que, en efecto, la palabra me transmitía buenas vibraciones.
Hace 8 años se me ocurrió escribir un artículo en la revista de mi instituto (el IES VILATZARA, de Vilassar de Mar, Barcelona) sobre algo que me había llamado la atención. Una mañana, tumbado en el sofá (o "tronco de la iguana", como solía conocerlo), estuve viendo un documental del Discovery Channel, en el que para mi sorpresa, se hablaba, entre otras cosas, de Mesopotamia. Junto a mitos y leyendas de Moáis y demás teorías esotéricas sobre civilizaciones antiguas y extraterrestres, pude escuchar algo referente a Sumer y el décimo planeta del sistema solar, Nubiru. Según se decía en tan, personalmente, memorable documental, los nefilim (habitantes de Nubiru) fueron quienes bajaron a la Tierra y fundaron la civilización humana. Desde sus zikkurats, los nefilim se irguieron como los reyezuelos tanto del Tigris, como del Éufrates, enseñando a sus siervos los misterios de la civilización.
La verdad es que, fuera del esoterismo, cierto es que los antiguos sumerios, y babilónicos, supieron de la existencia de un planeta que no se ha identificado con ninguno de los otros 9, hoy en día, oficiales. Sabiendo que la Luna se encuentra representada en la tablilla de la discordia (pues no distinguían "planetas" y "satélites", en los términos actuales), dado el número de planetas representados, el misterio es evidente. Con todo, el éxito del artículo fue notorio. Profesores y alumnos me felicitaron, "llenándome el buche" de esperanzas venideras. Este blog, Nubiru, no sería más que el fruto, algo tardío respecto a aquél momento.
Dado lo especial del día, cuelgo el artículo "primordial" de la saga, aquél que fuera publicado en la revista de mi instituto, junto con "su segunda parte" y un artículo de la misma temática, posteado inicialmente en este blog, y ahora editado en mi primer libro: "Di que fue un sueño". Espero que sea de vuestro interés, y, ante todo, muchas gracias por tan hermosos momentos compartidos, y por el maravilloso futuro que, con toda seguridad, construiremos juntos, con vuestras visitas, comentarios, saludos y abrazos... ¡muchas gracias!
Ciencia y arqueología: Misterios sobre el espacio
Durante toda la historia de la humanidad el espacio ha fascinado siempre al hombre. Tanto como sede del gobierno divino o como mundo por descubrir. Desde tiempos remotos una larga saga de mitos y leyendas han cubierto de magia, fantasía y mentira al cosmos. Pero, ¿Dónde acaba la mentira y acaba la verdad? En este reportaje se intentará aclarar uno de los misterios que siempre ha fascinado y preocupado a la humanidad.
Como se ha dicho, el espacio siempre ha fascinado “a toda la humanidad” no solo a occidente por lo que no es de extrañar que civilizaciones ajenas al Mediterráneo tuvieran conocimientos astronómicos increíbles, es el caso de las civilizaciones maya y sumeria. Las investigaciones hechas sobre ésta última civilización han sido increíbles y nos vuelven a hacer la pregunta de: ¿Hay vida en el espacio?.
Según los sumerios sí. Se preguntarán que porque tanta curiosidad por lo que decía un pueblo tan primitivo, el porque es muy fácil. Los sumerios conocían, ya en su tiempo, el Sistema Solar con centro en el Sol y de nueve planetas, quiero decir diez. Según los sumerios existe un décimo planeta: Nubiru, cuna de la especie de los nefilim.
Los nefilim, según dicha civilización, eran los creadores de la especie humana y sus superiores, dicho de otra manera, unos dioses. Pero, ¿qué hay de cierto en semejante afirmación?
Según los actuales científicos, cerca de Plutón debe existir otro planeta aún sin descubrir pues éste no tiene suficiente fuerza como para tener la órbita que tiene alrededor del Sol.
La pregunta está hecha solo falta saber si existen y como serán. ¿Serán como nosotros?, ¿Son pacíficos? o simplemente no existen.
JAVIER SERRANO COPETE, "Vilatzara Exprés", número 1º (año 2001).
Ciencia y arqueología: Cuando los nefilim se mojaron
Volvamos al vergel mesopotámico, a la civilización de los sumerios. Según expliqué en la pasada revista, los nefilim bajaron de los cielos procedentes de su planeta, Nubiru, según creencias sumerias.
Miremos esta imagen. ¿Cuantos planetas giran alrededor del Sol?
Se sabe que en el comienzo de la civilización sumeria, la región baja de Mesopotámia estaba gobernada por poderosas ciudades estado aspirantes al poder. Cada una de ellas estaba regida por un rey que era considerado un dios, según algunos yacimientos “un nefilim”. Éstos residían en el mayor edificio de la ciudad, mitad templo mitad palacio, el zikkurrat.
El zikkurat, como se puede apreciar, es muy similar a las pirámides mayas y egipcias, aunque éste es muy anterior.
Según los sumerios, en cierto momento de su historia, un gran aguacero irrigó toda la región inundándolo todo lo que hubo a su alcance, el diluvio universal. Los dioses, nefilim, se salvaron junto con un humano y sus familiares, Noé, el Utnapishtim de los sumerios. Científicamente se está estudiando la catastrófica tormenta y hay indicios de su existencia aunque la hipotesis más cercana sea que consistiera en una simple red de inundaciones de los ríos Eufrates y Tigris, comunes en la época.
Esta coincidencia con la Biblia no es extraña pues muchas de las narraciones del sagrado libro proceden precisamente de Mesopotámia, lugar donde habitaron los antiguos judíos.
Una historia curiosa, coincidente también con la Biblia, es la historia del rey Sargón. Dicho rey, de procedencia acadia “como el macabro rey Escorpión”, fue depositado, según la tradición, en una cesta por su madre en cierto río. ¿No os recuerda a la historia de Moisés? Así mismo, Sargón fue un rey próspero y su reino duró hasta el ataque de una tribu un tanto merengona “los gutis”, no los Guti Gutiérrez sino una tribu bárbara.
Javier Serrano Copete. "Vilatzara Exprés", número 2º (año 2001).
Nubiru: el origen del nombre
Dune, Caladan, Namek, Tarsonis, Char… son nombres de planetas imaginarios, existentes sólo en la Memoria de aquellos que los conocieron en sus fantásticas fuentes. Sin embargo, no debe menospreciarse el potencial seductor del pensar en mundos imaginarios, mundos perfectos, espejos de nuestra imaginación y de nuestros sueños. Nubiru cumplió con creces con tales requisitos seduciendo a mis enamoradizas neuronas. Me cogí a él como al más preciado de los tesoros. Indague en sus caracteres, en sus contornos de Realidad y su mar de Fantasía. Nubiru me acerca al fin último que siempre he querido alcanzar en mis adentros. Esa unión sapiencial que me conecte, en un punto, con buena parte de mis aficiones. Como escribí en mi primer artículo, dicho planeta me conecta la ciencia ficción y la astronomía, con Mesopotamia y los sumerios, las ciencias sociales con las naturales, la Ciencia Pura y la Historia.Recuerdo verme contemplando uno de esos sensacionalistas documentales americanos del Discovery Channel. El hecho de que tratara acerca de los sumerios hizo que parara en mi duro deporte de zappinear con el mando. Imágenes increíbles y videos sobre el vergel mesopotámico. ¿Qué era aquello de relacionar planetas y mesopotámicos? Ante mi asombro descubrí tesis de reconocidos físicos y astrónomos que enunciaban la tesis de que por causas físicas, relacionadas con la gravedad y el movimiento orbital, Plutón no disponía del peso necesario para realizar su irremediable trayecto alrededor del Sol. Según afirmaban estos científicos, debía haber una masa complementaria, a parte de su satélite Caronte, para poder perfeccionar tal inevitable misión. Estos científicos fueron quienes me presentaron la idea de la posible existencia de un nuevo planeta.
Aquello que me acabo de seducir, fue la circunstancia de que mostraran cómo los sumerios y babilonios, con su perfeccionada ciencia, lo pudieron haber previsto a juzgar por datos enigmáticos como la existencia de la imagen gravada que enseño en este artículo. Del contar los planetas que aparecen en tal imagen, se constata cómo sobra uno, a juzgar por nuestras creencias, o dos, si tenemos en cuenta que hoy en día parece ser que Plutón ha descendido de categoría, no considerándose ya un planeta. Posiblemente ello sea una mera casualidad, pero no deja de ser fascinante toda la mitología construida en Mesopotamia alrededor de tal contingencia.De forma similar al posterior cesaropapismo justinianeo, en las antiguas ciudad-estado mesopotámicas poder religioso y civil se concentraban en una serie de reyes cuasi divinizados. Detentaban el poder coactivo desde sus imponentes templos escalonados o zikkurats, ayudando a la creación de los primeros estados, la primera burocracia y al nacimiento de la escritura en tanto que herramienta de control de poder. En términos jurídicos, la legitimidad directa de los gobernantes no medraba de elección alguna sino de la metafísica voluntad divina. No del Dios único de las religiones monoteístas, sino del gran panteón politeísta existente en la religión de tal región del Globo. Concretamente, el en o lugal (pues ese es el nombre por el que se conocen tales gobernantes) recibía su legitimidad del poder concedido por la raza superior o nefilim. Mitológicamente, tales seres eran los habitantes de Nubiru, el mundo exterior helado del cual decían proceder tales gigantes.Como es de figurar en los tiempos que corren, tan fascinante asunto fue fácil presa para esa plaga esotérica que parece dominar la divulgación, tanto histórica como científica. Mi óptica pretende pertenecer más al mundo de la religión, ciertamente esotérico en sí mismo en no pocos aspectos, la arqueología y, sobretodo, la mitología. Es evidente, a día de hoy, que no hay evidencias de vida en otros planetas. No obstante, parece ser que Nubiru, o mejor dicho, el compañero planetario de Plutón parece existir. Su nombre genérico continúa siendo X, a expensas de que se confirme su existencia.
Pese a no querer caer en las indeseadas gargantas del esoterismo, quisiera proponer la reflexión de cómo en no pocas ocasiones caemos en el etnocentrismo de creer que todo lo antiguo, todo lo perteneciente a civilizaciones pasadas, es, cuanto menos, anticuado e inferior a los conocimientos de la técnica y la ciencia modernas; los antiguos tuvieron sus propias bases de Conocimiento, que no siempre nos han llegado en su integridad. Tampoco debemos creer que los antiguos fueran algo parecido a magos poseedores de conocimientos arcanos que nos resulten actualmente vedados, simplemente debemos considerar cómo el Mundo, en su interminable caída en el Caos, muta; cambiando él y quienes lo habitan, evolucionando conforme a los dictámenes del transcurso del Tiempo.
(año 2007), publicado en:
Inicio de la Tercera Temporada en Nubiru! ;-)