miércoles, 15 de diciembre de 2010

DENUNCIO

La televisión es caja tonta, contenedor de boniatos. ILUSOS. Creemos tener conocimiento del Mundo sin saber nada de lo que pasa. Vemos escándalos en filtraciones ficticias y cazas de brujas en artimañas de dominación. TONTOS. Creemos beber vino con agua sucia, ser informados cuando nos manipulan los medios. IMPACTADO. Veo que los peores rumores sobre Kosovo se confirman. NECIOS. Algunos parecen darse cuenta de lo criminal de la disolución de Yugoslavia, lo dicen con acento germano frente a cerveza negra. Antes promovieron, ahora son cómplices. HIPÓCRITAS. Quienes toleraron y callan, ahora desean que entren en una Unión, cada vez más, de Estados títeres.
MIERDA. Un tal Hashim Thaci ("Primer Ministro" kosovar) traficó con órganos de serbios asesinados. QUE SE JODAN. Desde Berlín y París callaban, mientras los gringos aplaudían. Serbia era aniquilada y Yugoslavia sepultada. OS LO BUSCATEIS. Los serbios son mala gente, o al menos eso me explicaron siempre. Algo harían ellos, para que los ejecutaran y comerciaran con sus órganos (todo ello dicho con ironía, cosa que se aprende sólo). CONTAMINADO. Me declaro insumiso en mi mente, libre en convicciones. LIBERTAD. Los informes son analizables, las noticias televisivas, cada vez más abortivas.
VIVA LA INDEPENDENCIA. Doy gracias a cualquier Deidad por haberme hecho nacer en España: cuna de la tolerancia con el nacionalismo (sea periférico, y con no menos intensidad, también centrípeto). EJEMPLO. España sin ser potencia muestra el camino en democracia. Yugoslavia fue hueso roído por los canes dirigentes. TRAFICANTES. Kosovo como puerto franco para la droga (para el opio), lo decía un tal Estulin y ahora también un relator suizo de Naciones Unidas. INCREÍBLE. Cambian las ideas según quienes nos las cuenten.
REPULSA. Kosovo no es un país, sino un puerto franco para la droga. ORGULLOSO. Quisiera pensar que España no lo reconoce por ello, pues mostraría valentía e inteligencia al no comparar temas de manipulación geopolítica con ideas minoritarias vernáculas.
En la prensa: http://www.elpais.com/articulo/internacional/UE/investigara/acusaciones/trafico/organos/primer/ministro/Kosovo/elpepuint/20101215elpepuint_2/Tes http://www.lavanguardia.es/internacional/20101215/54090259989/el-primer-ministro-de-kosovo-acusado-de-trafico-de-organos-humanos.html http://www.rtve.es/noticias/20101214/primer-ministro-kosovo-lidera-red-trafico-organos-armas-segun-informe/387017.shtml

viernes, 10 de diciembre de 2010

El arco de Tito

“Si consideramos estos Estados universales, no como observadores ajenos a ellos, sino a través de los ojos de sus propios ciudadanos, veremos que éstos no sólo desean que tales comunidades terrenales, a las que pertenecen, vivan eternamente, sino real y verdaderamente creen que está asegurada la inmortalidad de estas instituciones humanas”.
Arnold J. Toynbee, “Estudio de la Historia”.
Es bueno soñar despierto, fomenta la motivación y el esfuerzo. Cuando tengo “tiempos muertos”, valiosos éstos por su escasez, me sumerjo en interminables viajes por Google Earth. Veo lugares a los que quisiera viajar, contemplo monumentos frente a los cuales quisiera estar algún día, y de paso, me ilustro con referencias de Wikipedia y alguna que otra búsqueda de información por Google. No acostumbro a “visitar” localizaciones en las antípodas, ni islas recónditas del Pacífico, acostumbro a fijarme en lugares, que con cierta suerte, es bien probable que algún día alcance a visitar. Uno de esos viajes, espero que “inminentes” (siempre en un sentido relativo), es el que algún dia espero hacer a la Provenza francesa.
Concorde a mis aficiones, sueño con visitar las ciudades de Arles, Nimes o Orange. Sueño con ver sus anfiteatros, teatros, templos y demás monumentos romanos. Motivos de inspiración para Van Gogh, entre otros muchos artistas, los restos romanos son uno de los máximos exponentes de cómo Francia es el ejemplo mundial a seguir en lo que a conservación del patrimonio nacional se refiere. No sé si por sufrir momentáneos “síndromes de Stendhal” contemplar este tipo de edificios me llevan a los más recónditos lugares de un mundo imaginado. Romántico en tierra de teorías económicas, disfruto mayormente con un edificio con historia que con un edificio doblemente vistoso: disfruté más viendo Santa Sofía en Estambul que subiendo a cualquier rascacielos.
Muy especialmente, en relación con el caso, recuerdo cierta sensación de majestuosidad al contemplar el arco de Tito, cerca del Coliseo de Roma. Aun siendo un ambiente ciertamente hostil (viaje de final de ESO, con no muchos compañeros prestos al conocimiento), recuerdo “disfrutar como un enano” al ver el gran monumento al genio romano. Al leer durante la pasada noche a Toynbee (fragmento que arriba cito), no pude dejar de pensar en Santa Sofía, en el Coliseo, y cómo no, en el arco de Tito.
Es inherente a la naturaleza humana ese sentimiento, falso, de superioridad que nos hace creernos, en no pocas ocasiones, inmunes e inmortales. Quizá como sumatorio de percepciones individuales, los imperios tienden a ello. Se piense en la antigua Roma, en Asiria o en los EEUU todos los ciudadanos de estos “estados universales” han creído en su momento ser inmunes al paso del tiempo. Los imperios siempre tienden a considerarse “únicos”, pueblos elegidos exonerados del paso del tiempo.
Estoy seguro de que buena parte de los habitantes de la Roma imperial lo creían al contemplar el arco de Tito. Sus sensaciones no debieron ser muy diferentes a las experimentadas por el común de los habitantes del Estado de Israel, en el año 2008, cuando George W. Bush, con ocasión del 60º aniversario del nacimiento de Israel como Estado, afirmó que: “Israel es el pueblo elegido”. Es curioso, ¿se han dado cuenta de que la desconfianza conduce, en no pocas ocasiones, a la supervivencia? Si la preponderancia del judaísmo como poder económico es tal, se debe, en no poca medida, al pragmatismo de su “clase dirigente” (muy distinta al pueblo llano ciudadano de Israel, y mayoritariamente residente en EEUU, Londres o Moscú). Aun tras el saqueo de Roma por Genserico, y anterioramente, por Alarico, los romanos pensaron que su Estado era “inmortal”, que el nombre de Roma perduraría hasta el infinito. Si algo de ello se cumplió, fíjense, fue porque la Iglesia católica, representada por el Santo Pontífice, desconfió de los tiempos, y aceptó a los nuevos jefes bárbaros como gobernantes.
El arco de Tito, Santa Sofía o el Capitolio de los EEUU nos hacen sentir la grandeza de los grandes imperios. Como diría la típica canción progre “antisistema”: “los imperios caerán”. La excesiva confianza y vanagloria lleva al fracaso, la desconfianza sabia, al éxito. El Mundo es una mezcla de contrastes y antónimos que no parece cambiar con el paso del tiempo. ¿Naturaleza Divina de las fuerzas del Tiempo? Permítanme dudarlo, pero es difícil hablar con propiedad de “Selección natural dentro de las sociedades humanas”, y por ende, también en los imperios. ¿O no?
Ilustraciones:
2) Detalle de la Capilla Sixtina

martes, 7 de diciembre de 2010

Escapada a la Reserva africana de Sigean

“Escapada” es una palabra vaga, un término que puede denotar varias ideas: salir de un local sin pagar, escabullirse de un encuentro con una persona especialmente pesada, o más románticamente, hacer un pequeño viaje con tu pareja. “Escapada” es la acción de escapar de la rutina. Salir lo suficientemente lejos, no necesariamente en magnitud métrica, de aquello que constituye tu más común rutina. En tiempos de crisis puede formularse todo un “arte de la escapa”, toda una serie de fórmulas que, dependiendo de cuál sea el lugar de origen, pueden hacerse de la forma más económica y placentera. Les sugiero la escapa que ayer hice desde Barcelona.
Es puente de la Constitución, y la frontera con Francia así me lo confirma. Como si de una “Reconquista” del Rosellón se tratare, legión de coches con matrícula española invaden las tierras de Aquitania en busca de relax y desconexión. Mi pareja, eficaz conductora entre otras muchas virtudes, me conduce a la Reserva Africana de Sigean, su regalo para mi 25 años, una escapada de ensueño que, desde tiempos de infante, poblaba mi mente.
No sin cierto toque “rancio”, revelador de su larga experiencia como centro de protección y divulgación de la fauna (no sólo africana) el trayecto empieza por un tour en coche por diferentes instalaciones. Comenzamos por un primer recinto de herbívoros. En él, con suerte sólo a las puertas de la copiosa vegetación de matorral, nos encontraremos con varios ejemplares de “Syncerus caffer nanus”, o lo que es lo mismo, búfalos africanos enanos. Se trata de una subespecie de búfalo cafre (cusa ausencia, en no poca medida, se justifica por su alto número de incidentes con los individuos de nuestra especie) especialmente adaptada a la vida en la selva tropical. Junto a estos curiosos “toricos” (no confundir con el de Teruel) se ven impalas (uno de los antílopes africanos más célebres y hermosos).
Pasando a un segundo, y después a un tercer, recinto de herbívoros, nos encontramos con los springboks, o gacelas saltarinas. Estos hermosos antílopes son célebres por dar nombre a la selección sudafricana de rugby. Junto a ellos hay cobos (antílopes de gran porte, un tanto tímidos)... y avestruces. Seguramente sea una de las especies “más comunes” pero no podemos dejar de premiar a las avestruces con el título de “animales más simpáticos”. Como si de guardias de tráfico se trataran, las avestruces paran a los visitantes, no pidiéndoles documentación pero sí picando todo lo que tienen a su alcance. Sabida es su glotonería, por lo que procuraremos tener las ventanillas subidas y el coche cerrado (son especialmente amantes del “hurto”, picando con alevosía todas las manillas de las puertas de los automóviles). En el recinto colindante, sin dificultad alguna, veremos a las jirafas y a las cebras, así como a algún antílope ruano.
Tras pasar por la última de las tres separaciones de barras de hierro (que evitan que las pezuñas de las herbívoros pasen de su recinto) nos dirigimos a los recintos más emocionantes. Sería “todo un puntazo” que el excursionista llevara en el coche la banda sonora de Jurassic Park, pues los muros (con alambrada incluida) le recordaran a la célebre película. Cuando uno ya se está preguntado qué huésped poblará la próxima sección, el visitante se sorprenderá al contemplar un recinto superpoblado de osos tibetanos. No será extraño, pues fue nuestro caso, ver cómo se aposentan en medio de la carretera (tumbados). Su peligrosidad (es una de las especie de oso más agresivas) no será proverbial, pues el lujo de su recinto (junto a la vigilancia de un encargado expreso) lo evitarán en todo momento. Dejado este recinto, pasamos al segundo recinto de carnívoros, el de los leones.
La atmósfera del lugar no puede ser más sobrecogedora. Entre matorrales de sabana, charcas y árboles sentiremos la “inquietud” de estar siendo observados. La escena de “miedo contenido” cesa al ver cómo los coches se apelmazan, como si de un actor americano se tratara, en un lugar concreto (junto al guarda en comioneta, que en todo momento, vigila los movimientos del verdadero “monarca” de la reserva). No sin sorpresa contemplaremos la majestuosidad del gran león macho. Con sus rugidos llama a su harem de hembras, las cuales, no dejarán de vigilar a sus traviesos hijos en todo momento (una visión única).
Dejados los leones uno se inserta en tres nuevos recintos de herbívoros. Tras la visita a los grandes felinos, no dejará de ser menos interesante la interacción con los rinocerontes blancos... con no más barrera de separación que el propio coche. Quizá un tanto acostumbrados a los caprichos visuales del “homo sapiens sapiens”, no se inmutarán en exceso ante nuestra visita, y mostrarán sus mejores galas para ser fotografiados. Más que en cualquier otra celda, será importante que no abramos ninguna puerta. Junta a ellos hay una pareja de ñues de cola blanca, unos herbívoros que están entre los más hermosos, y amenazados, del planeta. Pasado este recinto... las avestruces, con su curiosidad congénita, vuelven a repasar nuestros coches, mientras que, no sin gran alegría, nos sorprenderemos al contemplar la belleza de las hermosas cebras. Posiblemente sea uno de los animales que más sorprenda al visitante, verlas en persona no tiene precio. Junto a los toros watussi (un clásico en todo safari europeo...) podremos ver a “mi animal insignia”... el ñu. Tímido y un tanto amedrentado por el público, mi animal favorito no dejará de vigilar los movimientos del viajero, pues a falta de cientos de amigos, es un animal doblemente cauto. Antes de terminar con los herbívoros podremos saludar al asno salvaje de Somalia, un animal en vías de extinción, que nos alegrará la vista con sus “cebradas” piernas. Premio a quien pueda llegar a ver al facocero ("Pumba") corretear por su recinto...
Después de tantas emociones se acaba el periplo en coche. Dejamos el auto y nos disponemos a vivir nuevas emociones. Cerca de los coches tenemos un lugar para hacer pic-nic, eso sí, con compañeros de excepción. Pavos reales... y ¡cigüeñas blancas! serán especialmente impertinentes con su peticiones alimenticias... Una vez se ha descansado visitamos el zoo a pie. Arruís, muflones, dromedarios, kudús, emúes, ñandúes, loros, puerco espines... el surtido es de lo más variopinto, pero una vez más, no serán pocos quienes se sorprendan con la visión de guepardos y licaones (el perro salvaje africano). Por motivos obvios, será a pie como podremos ver a los elefantes africanos. Dependiendo de la época, los veremos juntos o separados, siendo muy interesante poder admirar al gran paquidermo macho en su destierro.
Si Sigean destaca por algo es por el uso que hace del ecosistema natural en que se encuentra el parque. Pelícanos, flamencos, mil y una especies de patos, grullas y cigüeñas pueblan por saturación las marismas de la zona acotada, pudiendo, el visitante, llegar a acercarse (e incluso tocar) a algunas de estas aves. Posiblemente sea esta experiencia una de las más emocionantes de la visita. No se olviden de ver los cocodrilos, los macacos de Gibraltar, los suricatas ("Timón"), las serpientes... y los chimpancés. Sigean es puntero en su estudio, y podremos ver, aunque más intuir, el gran recinto del que disponen (con centro de estudios incluido, obviamente para el estudio de especialistas, que no de los primates).
Tras casi un día entero contemplando animales será muy recomendable que el visitante se acerque a Narbona, una de las ciudades más históricas del Mediterráneo (eso sí, muy venida a menos en cuanto a tamaño) y dependiendo del tiempo, que visita la urbe amurallada de Carcassone (un tanto “achocolatada” para mi gusto...). Es interesante llevar bocadillo para comer durante la visita a la reserva, pero de completar el viaje con algo de ocio cultural, mejor probar el plato típico de la zona: la Cassoulet, un plato (con judías blancas, pato, botifarra...) de lo más suculento y recomendable.
* Todas las imágenes son propiedad del autor.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Crónica de una socialista muerte anunciada.

"Nunca se miente tanto como antes de unas elecciones, durante una guerra y después de una cacería" (Otto von Bismark)
Leía por Facebook esta pertinente frase a un buen amigo. La idoneidad de la reflexión no podía ser mayor. Efectivamente, en las elecciones al Parlament de Cataluña de ayer se mintió, y créanme, no mucho más que en cualquier otro comicio. Los partidos mintieron con sus propuestas, no variando en su esencia, mintieron durante las elecciones (filtrándose informaciones poco corteses) y, por último, están mintiendo en sus referencias al valor de las “presas cobradas”. Resistiéndome a pensar en un vaso ni medio lleno ni medio vacio, la Cataluña representada hoy en el Parlament (que no exactamente la realmente existente) es un jarrón con más agua y una misma grieta.
- CiU ha ganado con holgura las elecciones. Su victoria es incuestionable. En Barcelona capital ha machacado al PSC (partido en el gobierno, tanto autonómico como local), en Badalona ha superado a los socialistas igualmente y en Hospitalet, sin llegar a los resultados del PSOE (que no tanto del PSC, cuanto menos en finalidad del voto), se ha acercado a los resultados de CiU, cosa totalmente inaudita e impensable en circunstancias normales. Que nadie llegue a equívocos, el Cinturón metropolitano no es hoy más nacionalista, ni tampoco más soberanista, simplemente, o se ha abstenido (cifras preocupantes en las grandes urbes) o, simplemente, ha condenado la labor de socialistas, tanto en Cataluña como en el resto de España. Mas deberá tener en cuenta “lo transversal” de su resultado, y no creer en una Cataluña mayoritariamente nacionalista tanto como en una Cataluña manifiestamente contraria a experimentos democráticos como los del Tripartito.
- El PSC ha recibido un “huevazo”. Más allá de lo condenable del acto, jamás un titular podrá resumir tan sucintamente lo acaecido en la calle Nicaragua. Un PSC de “varones burgueses” ha visto expirar su época. El “catalanismo pro nacionalista” de algunos sectores del partido va a verse superado por la realidad. El discurso del próximo candidato, al igual que ha pasado con el PP (más “en las formas” que “en el fondo”), deberá asemejarse más a posiciones defendidas por C´s. El electorado metropolitano ha pasado de más encandilamientos, el PSC deberá trabajar en la “Reconquista electoral”. Urge sangre nueva.
- El PP ha sido el gran triunfador en términos relativos. Cierto es que su éxito se debe más a un despilfarro electoral totalmente desproporcionado con su anterior representación parlamentaria (y aún con ésta), a una pésima gestión del Gobierno Montilla y a un desgaste, cada día más notorio, del Gobierno de ZP. Ha sido, en no poca medida, el triunfo de “una marca blanca” de C´s, partido al que ha copiado buena parte de su novedoso discurso (a excepción de lo económico y social). Al igual que en el caso de PxC, el PP ha sacado rédito electoral de la inmigración.
- ICV se ha confirmado como el partido con un electorado más fiel. Cualquier retroceso de voto es coyuntural. Es, sin lugar a dudas, uno de los partidos que mayormente ha defendido “su esencia”, no aviniéndose a experimentos novedosos. Se mire por donde se mire, su moderada caída es una manifestación de que no sólo por haber erosionado al Tripartito ha ganado CiU. Es el partido-bandera del que podía haber sido un tercer Tripartito.
- ERC ha sido la gran perdedora. Cierto es que CiU ha fagotizado buena parte de su electorado, pero no lo es menos que han hecho “mayor sangría” los pequeños partidos populistas de Laporta y Carretero. Pese a discursos inapropiados e insultos por parte de sus dirigentes (véase Puigcercós frente a Andalucía), ERC ha sacado un resultado mucho peor que el que merecía. Siempre ha sido el “independentismo responsable” (aunque la expresión en sí misma sea una contradicción), ahora se enfrenta a una etapa difícil.
- Laporta ha llegado al Parlament dando ejemplo de cómo los “métodos Berlusconi” son extrapolables a España (populismo, corrupción, sexo y baños de champán, que no siempre de cava). Su discurso radical, sin mayor programa electoral que proponer una imposible independencia, ha calado entre las mentes más radicales. El sistema electoral basado en el Sistema d´Hondt ha dado más escaños a su partido que a C´s, aun contando con muchos menos votos. En un sistema equitativo, posiblemente Laporta no habría salido o hubiera tenido mucha menor representación parlamentaria.
- C´s es el partido sobre el que, no sólo por simpatía, pueden hacerse mayores reflexiones. De sugerirse una frase-resumen, ésta pudiera ser “C´s ha cobrado el seguro”. El partido, no sólo anti nacionalista, ha conseguido los resultados que cualquiera de sus dirigentes hubiera firmado hace muy poco tiempo. Pese a los continuos ataques de los medios de comunicación, y con una campaña, la única, realmente austera, C´s se ha consolidado en el Parlament, consiguiendo un número de votos que supera con creces los obtenidos en la anterior ocasión (muy especialmente en “el resto de Cataluña” y no sólo en el área metropolitana). C´s ha obtenido unos estupendos resultados en lugares como el Valle de Arán o La Seo de Urgell. Ciutadans ha conseguido convertirse en la primera fuerza parlamentaria, menor, que resiste a una segunda elección parlamentaria. Destaca, y no poco, la entrada en el hemiciclo de un hombre de la talla política, y también intelectual, de Jordi Cañas. Pesa, y mucho, la injusta ausencia de Villegas, real ideólogo del “éxito ciudadano”. Además de sacar menos votos que Carmen de Mairena, UPyD, con casi total seguridad, ha conseguido quitar un escaño a C´s, Robles dormirá más tranquilo en lo que a ello respecta.
* El vídeo promocional más conocido de Laporta...

jueves, 18 de noviembre de 2010

El último grito del orangután

Escribió Estrabón que antaño una ardilla era capaz de atravesar España, desde los Pirineos hasta Gibraltar, sin bajarse de un árbol. Bien es sabido que el escritor griego no fue excesivamente riguroso en la mayoría de sus descripciones (y, de hecho, no se ha conservado el texto donde se realice tal afirmación, ya legendaria), pero el aspecto de Iberia debió ser por aquel entonces muy diferente al de hoy en día. Es evidente, como podemos ver aún en ciertos espacios naturales dispersos por lo ancho de nuestra geografía, que el bosque mediterráneo autóctono no se caracteriza por su espesura ni por gozar de árboles de gran altura, sino más bien por todo lo contrario, por tener un sotobosque rico y un arbolado predominantemente compuesto por carrascas, encinas, robles y sabinas... por lo que algo difícil debió tenerlo la ardilla en cualquiera de las eras recientes.
El bosque mediterráneo (no confundir con los hayedos de ciertas zonas del norte peninsular, herederos de tiempos pasados, y primos hermanos de los grandes bosques del centro de Europa) ha ido retrocediendo con el paso de los siglos. De un bosque donde habitaba el uro (antepasado directo del toro), el oso o el lobo, se ha pasado a una geografía compuesta por retales, de mayor o menor extensión, que, pese a todo, siguen situando a España como pulmón verde del Occidente “civilizado”. La interacción del hombre con el medio, hizo que este medio ibérico, privilegiado, sirviera de fondo para la construcción de grandes potencias e imperios: Roma, al-Ándalus o la Corona Hispánica. Sin embargo, sea por la roturación de grandes extensiones de bosque, o por la tala indiscriminada (no sólo en episodios como el de la construcción de “la Armada Invencible”), la superficie de nuestro arbolado patrio se vio menguada en pro de nuestro propio progreso como Estado. Llegados a este punto, se preguntarán cuál es el porqué de esta reflexión.
Pese a la concienciación global con el medio ambiente, las exitosas iniciativas en pro de la conservación de buena parte de las especies animales y vegetales más características o el incremento, en casos como el español, de la superficie boscosa en los últimos años, en los países en desarrollo la destrucción de la naturaleza sigue siendo una realidad. A todos nos viene a la cabeza el caso de Brasil, potencia emergente por antonomasia, y la destrucción, cada vez mayor, de la selva amazónica, pero no es el único caso.
En Indonesia se halla la segunda isla más grande del Mundo, Borneo. Hasta hace poco era el verdadero Edén, un mundo plagado de especies enigmáticas y grandes selvas vírgenes. Reino del orangután, Borneo cuenta con algunos de los ecosistemas más increíbles de todo el Globo. Rinocerontes, gibones, násicos (una curiosa, e incluso cómica, especie de mono narigudo)... el número de especies que pueblan este amenazado “Jardín del Edén” es fascinante. Sin embargo, el auge económico de la superpoblada Indonesia está poniendo en peligro este trozo de Cielo en la Tierra.
La dictadura de Suharto y la elevada tasa de corrupción interna no han sido los únicos enemigos del bosque pluvial. Como en cuasi cualquier otro lugar del planeta, las grandes internacionales económicas han puesto sus tentáculos en pro de la obtención de un negocio “bueno, bonito y barato”. Los jardines de América, Europa, y sobre todo Japón, lucen bonitos muebles hechos con madera selvática, la misma que sirve de materia prima para los acabados de lujo en muchos automóviles. La hipocresía de nuestro consumismo llega, incluso, hasta nuestras antípodas.
Sin embargo, a la “fiebre de la madera” se le ha unido una mayor y mucho más peligrosa, la “fiebre del biodiesel”. Lo mismo que en Madagascar o en la propia Brasil, Borneo está siendo presa de las grandes plantaciones para la obtención de aceite de palma (la mejor y más eficiente fuente de producción para este tipo de combustible). De seguir a este ritmo, la selva de Borneo, y sus orangutanes, desaparecerán en menos de lo que tarde en cumplirse la próxima década. La desaparición del orangután o el gibón es especialmente dolorosa, pues son algunas de las especies que comparten con nosotros más ADN. Sin embargo, la reflexión de fondo es mucho mayor, y si cabe, aún más conflictiva.
Este artículo ha podido ser escrito porque el autor dispone de un ordenador. Y ese ordenador es producto de pertenecer a una sociedad avanzada, como es la española. Obviamente, el avance de España como Estado privilegiado, por más que ahora estemos en una Crisis económica gravísima, se ha visto históricamente favorecido por la destrucción del medio: explotación masiva de los recursos mineros, tala indiscriminada o extinción de múltiples especies (como los propios uros, o el oso y el lobo en la mayor parte de nuestra geografía).
¿Dónde está el derecho al desarrollo y dónde la obligación de conservar el medio ambiente? ¿Cómo fomentar la igualdad de los hombres y al mismo tiempo garantizar la supervivencia de oragutanes y gibones, entre otras especies? La mejor política medioambiental es garantizar la justicia universal. Si admitimos que ésta es un deseo inalcanzable... ¿no tienen alternativa los orangutanes? ¿Sólo les queda la opción de extinguirse, lentamente, en los diferentes parques zoológicos?
* Nota: los problemas de Borneo no son endémicos, su vecina isla de Sumatra, no digamos ya Java, están experimentando una destrucción, no sólo equiparable, sino más avanzada. El oranguntán de Sumatra (una de las dos subespecies que existen, junto al de Borneo) ha visto reducido su número a más del 90 por ciento, en los últimos tiempos.
* Algunas fuentes para ampliar información:
* Para ver derechos y origen de cada ilustración, clickea sobre ella.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Extinguir a un dinosaurio.

Es tradición personal, a la vez que bloggiana, escribir siempre unas líneas para el día de mi cumpleaños. Los mayores vestigios de mi infancia pasada afloran cada cinco de noviembre, ¿qué se le va a hacer?, aunque después de todo... ¿tampoco es tan malo, verdad?. Quienes me conocen no se sorprenderán si escribo un artículo sobre dinosaurios para este día anualmente señalado. Jugando con el título, por más que pasan los años, por más que atacan Romas y Constantinoplas, civiles e hipotecarias, mi pasión por los dinosaurios sigue ahí, viva, sin extinguirse.
“Extinguir a un dinosaurio” sólo puede significar tirar un dinosaurio de plástico a la basura, dirán muchos. El juego de palabras es curioso, ciertamente, y pocos caerán en cómo se puede extinguir algo que ya está extinto. La cosa cambia si creamos un campo semántico en el que colocar “extinción”, “eliminación”... “olvido”. Cambia pero sigue sin ser factible. ¿Alguien cree que puede llegar el hombre a olvidar, a “extinguir” de su pensamiento los dinosaurios? No en genérico, sí en particular, la clase científica oficialista así lo cree.
Recuerdo haberle preguntado a mi padre, cuando aún iba cogido de la mano y andaba a saltitos, si la abuela o la tía habían visto alguna vez un dinosaurio. Por aquél entonces aún pensaba que quizá mis mayores los hubieran visto, pues sus vivencias y años eran parecidos en mi mente. ¡En esas edades, de 4 o 5 años, poco importa hablar de 65 años o de 65 millones de años! Para mi sorpresa mi padre me dijo que no, primera decepción sauriana de mi vida...
No mucho tiempo después empecé a coleccionar la célebre enciclopedia por fascículos: “Dinosaurios”, la obra que, independientemente de donde me lleven los años, más habrá influenciado en mis neuronas. Recuerdo leer en aquellos fascículos historias sobre el “coelofisis” o el “sicosaurus” (como conocía por aquel entonces a Coelophysis y Psittacosaurus), y, cómo no, sobre el Apatosaurus. No hace falta decir que me gustó mucho conocer de ese animal con nombre tan aviar, pese a la gran desilusión de la que fue motivador... mi segunda decepción sauriana.
Como todos los niños nacidos en los ochenta, tuve la ocasión de poder disfrutar de múltiples series de dibujos animados por televisión. Más allá de los Picapiedra (y de Dino), era especialmente aficionado a los Dinoriders, a los “Dinos” (que yo llamaba así, pero que trataban sobre un grupo de dinosaurios mutantes que luchaban contra otros dinos mutantes por el Espacio, Dinosaucers) y, muy especialmente, a la saga de Piecitos, más conocida como “En busca del valle encantado”. En todas estas series tiene un protagonismo especial el Brontosaurus, llamado por mí en aquel entonces, “cuellilargo”. Gran fue la decepción cuando leí que por problemáticas paleontológicas entre científicos americanos (Marsh – Cope, protagonistas de la célebre “Guerra de los huesos”), el Brontosaurus había sido, hacía ya casi un siglo, segunda vez extinto. Efectivamente, el Brontosaurus debió rectificar su nombre a Apatosaurus, por haber sido este segundo animal primeramente hallado.
Mi tercera decepción sauriana ocurrió hace poco, y en cierto modo es “eventual”. Según leí hace poco en el blog “El ojo de Darwin” (recientemente premiado por 20minutos en el concurso 20blogs), tanto Apatosaurus, como el célebre Diplodocus, corren el riesgo de desaparecer, por considerarse, por parte de ciertos científicos, miembros de una misma especie con el abominable nombre de Amphicoelias brontodiplodocus. En definitiva, para no liar más “la troca”, resulta que científicamente el Brontosaurio jamás existió, y en breve es posible que dejan de haberlo hecho Apatosaurus o Diplodocus. Estas pequeñas cosas hacen a uno reflexionar, y dejan a la luz pequeñas lacras de nuestra cultura. Los convencionalismos limitan la imaginación y la expresividad, pero, sin normas, el Mundo sería total anarquía. ¿Dónde están los límites?
Es evidente la dualidad que en todos nosotros descansa. Todos tenemos un ser real y uno imaginado. Uno nos hace vernos como los mejores del Mundo, otro nos dice nuestros defectos; uno nos dice que somos muy listos, otro que no sabemos según qué cosas; uno piensa en brontosaurios, otro sabe que el nombre, a día de hoy, es Apatosaurus. Me pregunto qué es más identificativo de una persona, si lo que es o lo que imagina. Uno es más lo que piensa en su interior o lo que deja ver hacia fuera. Y bien pensado, ¿no es cierto que, a veces, la mezcla de nuestra dualidad interna es tal que no nos deja distinguir entre lo ideado y lo real? ¡Cámbien de nombre al brontosaurio! Para nosotros siempre seguirá siendo el Dino de los Picapiedra! Estamos sujetos a unas normas, indispensables para la paz social, pero, internamente, ¡somos doblemente libres y auténticos! ¡Vivan los dinos, especialmente en mi día de cumpleaños! ;-)
El artículo de la controversía: Galiano, H., & Albersdörfer, R. 2010. A new basal diplodocid species, Amphicoelias brontodiplodocus from the Morrison Formation, Big Horn Basin, Wyoming, with a taxonomic reevaluation of Diplodocus, Apatosaurus and other genera. Dinosauria International (Ten Sleep, NY) Report for Sept., 2010, p 1-41, figures 1-33. (haz click aquí para ver).
2) Allosaurus vs. Barosaurus with baby