jueves, 3 de marzo de 2011

Ya son 4 años! NUBIRU!

Origen de la imagen: http://cubsloveenglish.blogspot.com/2008/11/its-number-four.html

sábado, 19 de febrero de 2011

Los cuernos del vikingo

“La raza a la que se llama hoy en su conjunto gálica o galaica es apasionada de la guerra, pronta a la cólera y a llegar a las manos, tosca de costumbres y sin vicios. A la menor excitación corren al combate abiertamente y sin mirar a derecha o izquierda, son así fáciles de vencer por quien quiera combatirles a través de maniobra, no hace falta si no provocarles” Estrabon “Geografía” 4, 4, 2-3
“Los celtiberos cortan las cabezas de sus enemigos muertos en el combate y las cuelgan de los cuellos de sus caballos”. Diodoro de Sicilia 5, 9, 5
Ya sea por un disfraz de carnaval, por el bueno de Vicky, por el primer gran clásico de Blizzard “Lost Vikings”, o por ser un fanático de la historia, lo primero que le viene a la cabeza a uno al hablar de vikingos, son los cuernos. Rudos, violentos, conquistadores sin escrúpulos, bandidos y borrachos, la imagen del vikingo, como la de todo “bárbaro” en general, nos llega en términos similares. Nada importa que jamás se haya acreditado que los vikingos llevaran casco con cuernos, o que se piense que el mito venga de haberse encontrado cuernos (como vaso) en las tumbas de algunos guerreros. El vikingo “debe” llevar cuernos, pues es bárbaro, extranjero, y afín al Diablo.
No es un suceso aislado. Por todos es “aceptado”, más que sabido, que la civilización a Hispania llegó con griegos y romanos. Más allá de cutres series televisivas (muy deudoras de los estereotipos), cada vez se tiene más constancia de que existieron culturas, poco menos desarrolladas que la romana, y que en verdad, como no podía ser de otra manera, el Imperio se impuso por las armas, el comercio y la moneda. Estrabón hablaba de los celtíberos como borrachos guerrilleros, cuando, valga por ejemplo, investigaciones en las inmediaciones de Calatayud han descubierto, incluso, calendarios astronómicos celtíberos. La percepción del otro es un instrumento de poder para nada nuevo. Los últimos sucesos en el norte de África, así nos lo confirman.
No dejaré constancia de una ignorancia única si digo que hasta hace poco Hosni Mubarak se me presentaba como el más respetable líder del mundo islámico. Sus continuos “ires y venires” a EEUU, Europa o Israel, parecían situarle como una figura “mediadora” de primer orden. Podría llegar a parecer que, incluso, Egipto era uno de los países islámicos más desarrollados, aunque una simple visita bastara para probar a cualquiera lo contrario. Los últimos sucesos, y muy especialmente la retransmisión de sus discursos a la población, nos han mostrado a un Mubarak “diferente”. El viejo mediador se ha vuelto inútil, donde antes había paz ahora se ve el régimen de un tirano, parece ser, ya derrocado. No conozco a nadie que haya tenido el privilegio de hablar con el anterior líder egipcio, o que diga ser amigo suyo, por lo que no puedo tener una opinión sobre cómo es su persona. Las últimas imágenes, discursos y documentos nos muestran a una persona muy egocéntrica, prototipo de cacique de, como diría el bueno de Miguel Ángel Asturias, “república bananera”. Una vez más, el poder de los medios como instrumento de poder es más que notable.
Roma tenía una original forma de tratar a los “políticos” del momento. A los rivales (véanse Aníbal o Arminio) se les “deificaba” y consideraba cuasi como héroes, por el mero hecho de haber sido capaces de vencer a Roma, el Imperio, en varias ocasiones. Algo así sigue sucediendo, de forma un tanto diferente, con las naciones conquistadas por el actual estado hegemonón. El Iraq de Sadam (claro caudillo laico) era una amenaza “islamista” poseedor de armas de destrucción masiva (a la vez que petróleo...). Los talibanes, tan útiles para bloquear avances soviéticos, resultaron ser unos poderosos señores de la guerra, mientras que “el cutre” régimen de Corea del Norte, se ha llegado a convertir en una de las máximas amenazas mundiales. Si no te gustan mis principios, tranquilo, tengo otros. Al poder económico y al militar se le ha unido otro, el de los medios de comunicación, sólo que, para sorpresa de muchos, llevan más tiempo existiendo del que pudiéramos creer...
Para finalizar un consejo. Si quiere examinar al “bárbaro” de turno intente conocerlo, leer, estudiarlo... no se quede “con los cuernos del vikingo”. Origen imágenes: 1) http://wire.ggl.com/wp/wp-content/uploads/2007/12/lost-vikings.jpg
2) http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f7/Napolitano-Mubarak.jpg

sábado, 29 de enero de 2011

España: unidos en la diversidad.

España es un sujeto con sendos problemas de personalidad. Buscando su identidad se sumerge en un océano de prejuicios, que enfrenta a sus partes y no fomenta la razón en “el todo”. Como prototipo de inseguridad, España busca símiles con el resto de naciones. Quién sabe si por falta de autoestima o por psicópata manía, España es rica en copias baratas, piratería institucional que se manifiesta en toda una gama de “trasplantes” de difícil asimilación patria. Ora con base a la filosofía germana, ora con la idiosincrasia francesa, España es capaz de acoger una institución austriaca (como el Tribunal Constitucional) y al mismo tiempo un Código Civil de clara simetría napoleónica. El núcleo duro del funcionamiento nacional es una simbiosis de instituciones foráneas. Cual ejemplo de internacionalismo, España se obceca en soluciones consolidadas en vez de regocijarse de sus propias posibilidades como realidad diversa.
Recientemente, ha vuelto con especial fuerza el “debate territorial” que opone a “nacionalismos periféricos” y “nacionalismo centrípeto, o centralizador”. Declaraciones como las del antiguo Presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, no sirven más que como réplica a las realizadas por otros políticos, como el ex-Presidente del Gobierno, José María Aznar. Más allá de citar a Pla y considerarse heredero de los “grandes políticos” de la Cataluña de principios del s. XX y finales del s. XIX, Aznar, como el resto de españoles, debe reflexionar, con afán de objetividad, en torno a ese “todo” que es España, y esas “partes” que le sirven de sustrato. Sin esconder mi posición favorable a la integración de Portugal en un mismo Estado, sería interesante comenzar a despejar variables e incógnitas, dando a España el reflejo diverso y multicultural que le caracteriza.
Desde Madrid se tiende a hablar del “modelo francés” como un ejemplo de eficiencia. De clara herencia borbónica, la idea de construir una gran capital que eclipse al resto de ciudades hispanas es una de las grandes constantes en la historia española de los últimos siglos. El modelo radial de nuestras comunicaciones (obviando al “Corredor del Mediterráneo”, por ejemplo) es una de las herencias que ello ha comportado, con todo el daño identitario que la idea ha provocado.
Puestos a citar declaraciones de reconocidos políticos nacionales, no quisiera olvidar las recientes palabras dichas por el actual Presidente del Congreso de los Diputados (anterior Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha). Hablaba, con su habitual socarronería, del “problema” que en su momento tuvieron con la necesaria elección de una capital para Castilla-la Mancha. Al no haber un “configuración histórica”, ni una consolidación económica como unidad, debió de esgrimirse un criterio, tan débil en la práctica, como es el de haber sido anterior capital del Reino Visigodo y capital del Imperio Español con Carlos V, para elegir a Toledo como lugar en el que situar el Parlamento autonómico de Castilla-la Mancha.
Si a alguna reflexión generalizada se está llegando, es a la de que la época del “café para todos” se está acabando. Indicadores sociales, económicos, culturales... e incluso sentimentales, nos muestran que existan más bien pocas regiones con autonomía e identidad histórica suficientes para justificar su autogobierno y descentralización. En verdad, estas regiones, para algunos “naciones”, son dos: País Vasco - Navarra y Cataluña.
La hegemonía de París dentro de un Estado con capital clara y hegemónica no se da en España. Hasta hace bien poco la industria española se “centralizaba” en la periferia, fuere en Barcelona, en Sabadell, en Mataró, Eibar, Sestao o Portugalete. La existencia de industrias periféricas, obviamente, condujo al nacimiento de grandes capitales periféricos, o lo que es lo mismo, poderosas burguesías periféricas. Centrándome en el caso que mejor conozco, por ser catalán, podría decirse que la historia del “catalanismo” es la historia de la burguesía catalana.
Es defendible, y a la vez legítimo, que la existencia de poderes centrípetos hagan que el poder centralizador entre en conflicto con parcelas de resistencia. Que se quiera imponer una decisión desde Madrid, o considerar que el Decano de un Colegio Profesional o el Director de un organismo deba ser, por naturaleza, aquél que ocupe el sillón del Manzanares, no sólo no es legítimo sino contraproducente. La España de los últimos tiempos ha realizado estas prácticas, y no es de extrañar que en contrapartida existan movimientos soberanistas, que se aprovechan del agravio de habitantes de ciertas regiones, sirviendo a los intereses reivindicatorios de las burguesías periféricas.
La diferencia no puede seguir mostránsose como lacra. Que en Euskadi sean “muy del Bilbao y de la Real Sociedad”, y en Cataluña “muy del Barça”, no deja de ser un síntoma muy gráfico de lo que en verdad sucede. Desde el momento en que se quiere imponer una visión egoísta y anómala de la realidad histórica española, como se viene haciendo en los últimos tiempos, se está justificando que surjan anomalías nacionalistas que hagan dudar a la población de conceptos tan importantes como son los de: “soberanía”, “Estado”, “libertad” o “Nación” (en un sentido liberal del término). Debemos acabar de construir “un Estado” y dejar el disfraz del “centralismo disimulado”. Debemos disfrutar de lo genuínamente propio, lo diverso, no copiando modelos que nos son ajenos.
Mucho daño fue el que produjo el Franquismo y toda la mitología a él aparejada. La época del “Imperio Español” no se caracterizó precisamente por el centralismo (impuesto por los monarcas borbones tras la Guerra de Sucesión). España nació como una unión de reinos, no como producto de conquistas ibéricas. El prisma capitalino, que busca sus símiles con París, se está demostrando que no es sentimentalmente válido. Debemos comenzar a pensar que la Reconquista no empezó sólo en Covadonga y que algo tuvieron que ver, también, los francos de Carlomagno en Cataluña. Debemos darnos cuenta de que el Castellano es nuestra lengua común, pero que existen otras lenguas de necesaria preservación, como el catalán o el gallego. Muy gráficamente... ¿Nadie ha pensado que "la Valencia" del Cid fue una entidad autónoma? ¿o que si Nápoles fue española en algún momento fue "por culpa" de la Corona de Aragón, que no por Castilla?
Precisamente la cuestión lingüística es una de las más espinosas. No sólo desde el centro, sino también, y mucho, desde la periferia, se ha esgrimido como arma arrojadiza. Dejando al margen fueros, decretos, guerras y revoluciones, que el catalán sea una lengua “con poder” y fuerte protección, eficaz, se debe más a la existencia de una burguesía con capital que a batallas heroicas. Lo que diferencia a la lengua catalana, o uno de los factores que más lo hacen, del bable o el aragonés, es la existencia de una clase social poderosa que la ha preservado. La literatura catalana oficial es la que ha seguido el camino que va de La Renaixença a Pompeu Fabra, pasando por el Noucentisme (todos, movimientos burgueses).
Con Fabra como máximo exponente, la creación de una lengua “científicamente separada” se ha utilizado en política. Importando poco que el castellano y el catalán (sobre todo el de ciertas regiones limítrofes, véanse Valencia o Lérida) se parezca tanto. Es algo, precisamente no poco similar, a lo ocurrido con el italiano, tan parecido al castellano en su versión napolitana, pero diferente del oficial, impuesto desde el norte.
Los cantos de “viva España” en el Bernabéu cada vez que juega el Barcelona o algún equipo vasco, la negación de los vínculos del Real Madrid con la burguesía de Mataró que lo creó o las expresiones de “polacos”, “catalufos” y demás, poco ayudan. Reinventemos un país próspero antes de repartirnos la carnaza. Consigamos una España unida en la diversidad y no una crispación que beneficie a los cabecillas de entre las hienas.
Imágenes: Fíjense en el simbolismo que he querido expresar colocando dos cuadros de Tiziano (gran pintor "del Imperio") con sus obras: "Alegoría del Tiempo gobernado por la Prudencia" y su célebre retrato de Carlos V y un cuadro de Goya, "Duelo a garrotazos", tan idóneo para los tiempos actuales...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

DENUNCIO

La televisión es caja tonta, contenedor de boniatos. ILUSOS. Creemos tener conocimiento del Mundo sin saber nada de lo que pasa. Vemos escándalos en filtraciones ficticias y cazas de brujas en artimañas de dominación. TONTOS. Creemos beber vino con agua sucia, ser informados cuando nos manipulan los medios. IMPACTADO. Veo que los peores rumores sobre Kosovo se confirman. NECIOS. Algunos parecen darse cuenta de lo criminal de la disolución de Yugoslavia, lo dicen con acento germano frente a cerveza negra. Antes promovieron, ahora son cómplices. HIPÓCRITAS. Quienes toleraron y callan, ahora desean que entren en una Unión, cada vez más, de Estados títeres.
MIERDA. Un tal Hashim Thaci ("Primer Ministro" kosovar) traficó con órganos de serbios asesinados. QUE SE JODAN. Desde Berlín y París callaban, mientras los gringos aplaudían. Serbia era aniquilada y Yugoslavia sepultada. OS LO BUSCATEIS. Los serbios son mala gente, o al menos eso me explicaron siempre. Algo harían ellos, para que los ejecutaran y comerciaran con sus órganos (todo ello dicho con ironía, cosa que se aprende sólo). CONTAMINADO. Me declaro insumiso en mi mente, libre en convicciones. LIBERTAD. Los informes son analizables, las noticias televisivas, cada vez más abortivas.
VIVA LA INDEPENDENCIA. Doy gracias a cualquier Deidad por haberme hecho nacer en España: cuna de la tolerancia con el nacionalismo (sea periférico, y con no menos intensidad, también centrípeto). EJEMPLO. España sin ser potencia muestra el camino en democracia. Yugoslavia fue hueso roído por los canes dirigentes. TRAFICANTES. Kosovo como puerto franco para la droga (para el opio), lo decía un tal Estulin y ahora también un relator suizo de Naciones Unidas. INCREÍBLE. Cambian las ideas según quienes nos las cuenten.
REPULSA. Kosovo no es un país, sino un puerto franco para la droga. ORGULLOSO. Quisiera pensar que España no lo reconoce por ello, pues mostraría valentía e inteligencia al no comparar temas de manipulación geopolítica con ideas minoritarias vernáculas.
En la prensa: http://www.elpais.com/articulo/internacional/UE/investigara/acusaciones/trafico/organos/primer/ministro/Kosovo/elpepuint/20101215elpepuint_2/Tes http://www.lavanguardia.es/internacional/20101215/54090259989/el-primer-ministro-de-kosovo-acusado-de-trafico-de-organos-humanos.html http://www.rtve.es/noticias/20101214/primer-ministro-kosovo-lidera-red-trafico-organos-armas-segun-informe/387017.shtml

viernes, 10 de diciembre de 2010

El arco de Tito

“Si consideramos estos Estados universales, no como observadores ajenos a ellos, sino a través de los ojos de sus propios ciudadanos, veremos que éstos no sólo desean que tales comunidades terrenales, a las que pertenecen, vivan eternamente, sino real y verdaderamente creen que está asegurada la inmortalidad de estas instituciones humanas”.
Arnold J. Toynbee, “Estudio de la Historia”.
Es bueno soñar despierto, fomenta la motivación y el esfuerzo. Cuando tengo “tiempos muertos”, valiosos éstos por su escasez, me sumerjo en interminables viajes por Google Earth. Veo lugares a los que quisiera viajar, contemplo monumentos frente a los cuales quisiera estar algún día, y de paso, me ilustro con referencias de Wikipedia y alguna que otra búsqueda de información por Google. No acostumbro a “visitar” localizaciones en las antípodas, ni islas recónditas del Pacífico, acostumbro a fijarme en lugares, que con cierta suerte, es bien probable que algún día alcance a visitar. Uno de esos viajes, espero que “inminentes” (siempre en un sentido relativo), es el que algún dia espero hacer a la Provenza francesa.
Concorde a mis aficiones, sueño con visitar las ciudades de Arles, Nimes o Orange. Sueño con ver sus anfiteatros, teatros, templos y demás monumentos romanos. Motivos de inspiración para Van Gogh, entre otros muchos artistas, los restos romanos son uno de los máximos exponentes de cómo Francia es el ejemplo mundial a seguir en lo que a conservación del patrimonio nacional se refiere. No sé si por sufrir momentáneos “síndromes de Stendhal” contemplar este tipo de edificios me llevan a los más recónditos lugares de un mundo imaginado. Romántico en tierra de teorías económicas, disfruto mayormente con un edificio con historia que con un edificio doblemente vistoso: disfruté más viendo Santa Sofía en Estambul que subiendo a cualquier rascacielos.
Muy especialmente, en relación con el caso, recuerdo cierta sensación de majestuosidad al contemplar el arco de Tito, cerca del Coliseo de Roma. Aun siendo un ambiente ciertamente hostil (viaje de final de ESO, con no muchos compañeros prestos al conocimiento), recuerdo “disfrutar como un enano” al ver el gran monumento al genio romano. Al leer durante la pasada noche a Toynbee (fragmento que arriba cito), no pude dejar de pensar en Santa Sofía, en el Coliseo, y cómo no, en el arco de Tito.
Es inherente a la naturaleza humana ese sentimiento, falso, de superioridad que nos hace creernos, en no pocas ocasiones, inmunes e inmortales. Quizá como sumatorio de percepciones individuales, los imperios tienden a ello. Se piense en la antigua Roma, en Asiria o en los EEUU todos los ciudadanos de estos “estados universales” han creído en su momento ser inmunes al paso del tiempo. Los imperios siempre tienden a considerarse “únicos”, pueblos elegidos exonerados del paso del tiempo.
Estoy seguro de que buena parte de los habitantes de la Roma imperial lo creían al contemplar el arco de Tito. Sus sensaciones no debieron ser muy diferentes a las experimentadas por el común de los habitantes del Estado de Israel, en el año 2008, cuando George W. Bush, con ocasión del 60º aniversario del nacimiento de Israel como Estado, afirmó que: “Israel es el pueblo elegido”. Es curioso, ¿se han dado cuenta de que la desconfianza conduce, en no pocas ocasiones, a la supervivencia? Si la preponderancia del judaísmo como poder económico es tal, se debe, en no poca medida, al pragmatismo de su “clase dirigente” (muy distinta al pueblo llano ciudadano de Israel, y mayoritariamente residente en EEUU, Londres o Moscú). Aun tras el saqueo de Roma por Genserico, y anterioramente, por Alarico, los romanos pensaron que su Estado era “inmortal”, que el nombre de Roma perduraría hasta el infinito. Si algo de ello se cumplió, fíjense, fue porque la Iglesia católica, representada por el Santo Pontífice, desconfió de los tiempos, y aceptó a los nuevos jefes bárbaros como gobernantes.
El arco de Tito, Santa Sofía o el Capitolio de los EEUU nos hacen sentir la grandeza de los grandes imperios. Como diría la típica canción progre “antisistema”: “los imperios caerán”. La excesiva confianza y vanagloria lleva al fracaso, la desconfianza sabia, al éxito. El Mundo es una mezcla de contrastes y antónimos que no parece cambiar con el paso del tiempo. ¿Naturaleza Divina de las fuerzas del Tiempo? Permítanme dudarlo, pero es difícil hablar con propiedad de “Selección natural dentro de las sociedades humanas”, y por ende, también en los imperios. ¿O no?
Ilustraciones:
2) Detalle de la Capilla Sixtina

martes, 7 de diciembre de 2010

Escapada a la Reserva africana de Sigean

“Escapada” es una palabra vaga, un término que puede denotar varias ideas: salir de un local sin pagar, escabullirse de un encuentro con una persona especialmente pesada, o más románticamente, hacer un pequeño viaje con tu pareja. “Escapada” es la acción de escapar de la rutina. Salir lo suficientemente lejos, no necesariamente en magnitud métrica, de aquello que constituye tu más común rutina. En tiempos de crisis puede formularse todo un “arte de la escapa”, toda una serie de fórmulas que, dependiendo de cuál sea el lugar de origen, pueden hacerse de la forma más económica y placentera. Les sugiero la escapa que ayer hice desde Barcelona.
Es puente de la Constitución, y la frontera con Francia así me lo confirma. Como si de una “Reconquista” del Rosellón se tratare, legión de coches con matrícula española invaden las tierras de Aquitania en busca de relax y desconexión. Mi pareja, eficaz conductora entre otras muchas virtudes, me conduce a la Reserva Africana de Sigean, su regalo para mi 25 años, una escapada de ensueño que, desde tiempos de infante, poblaba mi mente.
No sin cierto toque “rancio”, revelador de su larga experiencia como centro de protección y divulgación de la fauna (no sólo africana) el trayecto empieza por un tour en coche por diferentes instalaciones. Comenzamos por un primer recinto de herbívoros. En él, con suerte sólo a las puertas de la copiosa vegetación de matorral, nos encontraremos con varios ejemplares de “Syncerus caffer nanus”, o lo que es lo mismo, búfalos africanos enanos. Se trata de una subespecie de búfalo cafre (cusa ausencia, en no poca medida, se justifica por su alto número de incidentes con los individuos de nuestra especie) especialmente adaptada a la vida en la selva tropical. Junto a estos curiosos “toricos” (no confundir con el de Teruel) se ven impalas (uno de los antílopes africanos más célebres y hermosos).
Pasando a un segundo, y después a un tercer, recinto de herbívoros, nos encontramos con los springboks, o gacelas saltarinas. Estos hermosos antílopes son célebres por dar nombre a la selección sudafricana de rugby. Junto a ellos hay cobos (antílopes de gran porte, un tanto tímidos)... y avestruces. Seguramente sea una de las especies “más comunes” pero no podemos dejar de premiar a las avestruces con el título de “animales más simpáticos”. Como si de guardias de tráfico se trataran, las avestruces paran a los visitantes, no pidiéndoles documentación pero sí picando todo lo que tienen a su alcance. Sabida es su glotonería, por lo que procuraremos tener las ventanillas subidas y el coche cerrado (son especialmente amantes del “hurto”, picando con alevosía todas las manillas de las puertas de los automóviles). En el recinto colindante, sin dificultad alguna, veremos a las jirafas y a las cebras, así como a algún antílope ruano.
Tras pasar por la última de las tres separaciones de barras de hierro (que evitan que las pezuñas de las herbívoros pasen de su recinto) nos dirigimos a los recintos más emocionantes. Sería “todo un puntazo” que el excursionista llevara en el coche la banda sonora de Jurassic Park, pues los muros (con alambrada incluida) le recordaran a la célebre película. Cuando uno ya se está preguntado qué huésped poblará la próxima sección, el visitante se sorprenderá al contemplar un recinto superpoblado de osos tibetanos. No será extraño, pues fue nuestro caso, ver cómo se aposentan en medio de la carretera (tumbados). Su peligrosidad (es una de las especie de oso más agresivas) no será proverbial, pues el lujo de su recinto (junto a la vigilancia de un encargado expreso) lo evitarán en todo momento. Dejado este recinto, pasamos al segundo recinto de carnívoros, el de los leones.
La atmósfera del lugar no puede ser más sobrecogedora. Entre matorrales de sabana, charcas y árboles sentiremos la “inquietud” de estar siendo observados. La escena de “miedo contenido” cesa al ver cómo los coches se apelmazan, como si de un actor americano se tratara, en un lugar concreto (junto al guarda en comioneta, que en todo momento, vigila los movimientos del verdadero “monarca” de la reserva). No sin sorpresa contemplaremos la majestuosidad del gran león macho. Con sus rugidos llama a su harem de hembras, las cuales, no dejarán de vigilar a sus traviesos hijos en todo momento (una visión única).
Dejados los leones uno se inserta en tres nuevos recintos de herbívoros. Tras la visita a los grandes felinos, no dejará de ser menos interesante la interacción con los rinocerontes blancos... con no más barrera de separación que el propio coche. Quizá un tanto acostumbrados a los caprichos visuales del “homo sapiens sapiens”, no se inmutarán en exceso ante nuestra visita, y mostrarán sus mejores galas para ser fotografiados. Más que en cualquier otra celda, será importante que no abramos ninguna puerta. Junta a ellos hay una pareja de ñues de cola blanca, unos herbívoros que están entre los más hermosos, y amenazados, del planeta. Pasado este recinto... las avestruces, con su curiosidad congénita, vuelven a repasar nuestros coches, mientras que, no sin gran alegría, nos sorprenderemos al contemplar la belleza de las hermosas cebras. Posiblemente sea uno de los animales que más sorprenda al visitante, verlas en persona no tiene precio. Junto a los toros watussi (un clásico en todo safari europeo...) podremos ver a “mi animal insignia”... el ñu. Tímido y un tanto amedrentado por el público, mi animal favorito no dejará de vigilar los movimientos del viajero, pues a falta de cientos de amigos, es un animal doblemente cauto. Antes de terminar con los herbívoros podremos saludar al asno salvaje de Somalia, un animal en vías de extinción, que nos alegrará la vista con sus “cebradas” piernas. Premio a quien pueda llegar a ver al facocero ("Pumba") corretear por su recinto...
Después de tantas emociones se acaba el periplo en coche. Dejamos el auto y nos disponemos a vivir nuevas emociones. Cerca de los coches tenemos un lugar para hacer pic-nic, eso sí, con compañeros de excepción. Pavos reales... y ¡cigüeñas blancas! serán especialmente impertinentes con su peticiones alimenticias... Una vez se ha descansado visitamos el zoo a pie. Arruís, muflones, dromedarios, kudús, emúes, ñandúes, loros, puerco espines... el surtido es de lo más variopinto, pero una vez más, no serán pocos quienes se sorprendan con la visión de guepardos y licaones (el perro salvaje africano). Por motivos obvios, será a pie como podremos ver a los elefantes africanos. Dependiendo de la época, los veremos juntos o separados, siendo muy interesante poder admirar al gran paquidermo macho en su destierro.
Si Sigean destaca por algo es por el uso que hace del ecosistema natural en que se encuentra el parque. Pelícanos, flamencos, mil y una especies de patos, grullas y cigüeñas pueblan por saturación las marismas de la zona acotada, pudiendo, el visitante, llegar a acercarse (e incluso tocar) a algunas de estas aves. Posiblemente sea esta experiencia una de las más emocionantes de la visita. No se olviden de ver los cocodrilos, los macacos de Gibraltar, los suricatas ("Timón"), las serpientes... y los chimpancés. Sigean es puntero en su estudio, y podremos ver, aunque más intuir, el gran recinto del que disponen (con centro de estudios incluido, obviamente para el estudio de especialistas, que no de los primates).
Tras casi un día entero contemplando animales será muy recomendable que el visitante se acerque a Narbona, una de las ciudades más históricas del Mediterráneo (eso sí, muy venida a menos en cuanto a tamaño) y dependiendo del tiempo, que visita la urbe amurallada de Carcassone (un tanto “achocolatada” para mi gusto...). Es interesante llevar bocadillo para comer durante la visita a la reserva, pero de completar el viaje con algo de ocio cultural, mejor probar el plato típico de la zona: la Cassoulet, un plato (con judías blancas, pato, botifarra...) de lo más suculento y recomendable.
* Todas las imágenes son propiedad del autor.