miércoles, 27 de marzo de 2013

Anguita en INMEDIATIKA


http://www.inmediatika.es/anguita-corazon-de-celtiberia-un-hallazgo-digno-de-ser-descubierto/

miércoles, 6 de marzo de 2013

lunes, 4 de marzo de 2013

Conferencia: Anguita hace 200 años.

El próximo día 30 de Marzo (Sábado Santo), a las 13 h., tendrá lugar, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Anguita, la conferencia: 

Anguita hace 200 años: nace la primera Diputación Provincial. 


por Javier Serrano Copete (autor de "Una historia de Anguita: el pueblo y su entorno").




Más información en:


http://www.tuenti.com/#m=Event&func=view_event&event_key=66424598_1361435666

sábado, 19 de enero de 2013

Zalakin y el Templo de lo Interminable.

Zalakin continuó andando entre la espesura. Las indicaciones de su abuelo eran claras, y no muy lejos de ahí, dejando a un lado mangles, higueras, ceibas y secuoyas, debería estar el “Templo de lo Interminable”. No tardaron mucho tiempo hasta que el joven duende llegó ante unas soberbias columnas. Ni jónicas, ni arabescas, ni tampoco isabelinas, la arquitectura de aquel edificio era inclasificable desde la óptica del otro mundo. Si algún adjetivo caracterizaba a aquella monstruosa edificación pétrea bien pudiera ser “eterno”. Zalakin entró en el templo, no falto de pavor, llegando a un amplio recibidor en el que se alzaban tres columnas. Rápidamente, cuales rayos lanzados por Zeus apresurado, tres monos de diferente factura se colocaron en sus respectivos asientos de anfitrión. Dos langures y un soberbio papión se posicionaron haciendo gala de un correcto ceremonial ligado a una refinada, por así decirlo, pedantería. Zalakin se ruborizó al ver tres seres simiescos en un lugar regio entre lo sagrado. Disimulando su sorpresa saludó a aquellos curiosos seres con cortesía y sincera reverencia.

-   Estás ante el papión Hamadryas, fiero defensor de lo eterno –afirmó el titular del más preeminente asiento.

-   Yo soy Hánuman, el escudero imperecedero –dijo el langur de la izquierda.
-  Y yo me hago llamar el “Rey Mono”, aunque siempre me toca estar a la derecha. –Precisó el langur restante.
-  Yo soy Zalakin y vengo en búsqueda de respuestas. Me señalaron que en este templo encontraría solución a mis cuestiones, sólo que ahora mismo veo en frente de mí a dos langures y un papión, reverendos, pese a mi sorpresa.
-    No nos soñaron Catedráticos. ¿Sabes majo? –dijo Hánuman, el de la eterna sonrisa.
-    ¡Hereje! ¿¡Cómo osas hablar así a los guardianes del Templo de lo Interminable!? –gritó Hamadryas.
-   Miles de viajes y nunca había visto un duende tan insolente… -completó el langur “restante”.

Zalakin comprendió que no era una técnica válida herir en sus sentimientos a quien mucho quería aparentar, si de él se quiere conseguir algo válido. Dejó a un lado su sorpresa por lo simiesco de aquellos seres y se esforzó, aún más, por hablar con ceremonial y respeto reverencial.

-       - No fue esa mi voluntad, sabios primates. Sólo quisiera ver y comprender el poderoso torbellino que en la entraña del eterno templo se custodia.
      -  Haber comenzado por ahí, bellotín. –Dijo Hánuman bajándose de su pedestal.
-          -  ¿¡Alguien pretende discutirme la iniciativa!? –Molestose Hamadryas.
-          - No, sólo se ríe haciendo lo que le parece… -se reafirmó el “restante”.
-    - Entre un risueño y un “Rey”, el papión sagrado es quien debe marcar tendencia. ¡No dos langures trasnochados!
     
     Entre gritos y rencillas manifestadas oralmente, los tres monos comenzaron a marcar el camino hacia la cripta interior. Zalakin les siguió, no sin dejar de ver cómo los tres monos se retaban posicionalmente, continuamente, por quién debía llevar la iniciativa. Como langur soñado, Hánuman era hábil y esbelto, un poco barrigudo pero con una cola maleable y omnipresente. El “Rey” no era un mono muy diferente, de hecho, había quien afirmaba que ambos eran de una misma estirpe. Hamadryas era todo lo contrario. Sus músculos, entre caninos y felinos, y en todo caso carnívoros, daban motivos suficiente por los que justificar su preeminencia.

     Finalmente llegaron a una gran sala donde hordas de monos protegían, adoraban, u observaban simplemente, un gran prisma generador de un torbellino rosáceo, gigantesco, que no dejaba ver cuán  grande era aquella habitación, colosal en toda su magnitud. Zalakin pudo contemplar que los primates iban dejando paso a la comitiva, sin apenas rechistar. No cabía duda de que el papión y los langures tenían un rango indiscutible entre toda aquella monería.
   
     Concentrándose en el torbellino, vio que en él flotaban diferentes figuras, imágenes, cosas indescriptibles, y otras más identificables. La serpiente australiana, ángeles de bellas faces, demonios cornudos, bellas cortesanas bañadas en leche de burra y bronceadas con miel e incluso un esqueleto portador de una guadaña, todo ello sobresalía de entre el mareo de la nebulosa sacra.
      -          ¿Qué son todas esas cosas que sobresalen de entre la caótica espesura? –preguntó Zalakin.
-          Son todo aquello que en el otro mundo creen que les aguarda con la Muerte. –Entonó solemnemente Hamadryas.
-          Todo aquello que se cree que trasciende al fiambre. –Dijo Hánuman, riéndose sin causa aparente.
-          Toda persona necesita creer en un futuro diferente. El sueño justifica la existencia. Sin Imagina no hay Realidad. –Precisó el “Rey Mono”.
-          Nosotros somos la consecuencia del darwinismo y el evolucionismo, sólo creyendo en la inteligencia de pasados monos puede uno salvarse, en el otro mundo, de tener alguno de los sueños que mana en el torbellino. –Continuó Hamadryas.
-          Sí. En los almacenes tenemos australopitecos, homos de mil clases e incluso gorilas con cabeza humana. Son todo lo que soñaron los que quisieron salir del pensamiento trascendente. –Completó “el Rey”.
-          ¿No hay pensamiento sobre la muerte que no implique sueño? ¿No tienen seguridad en la otra dimensión si no es pensando en gentes de nuestro Reino? –pensó Zalakin en voz alta.
-          Veo que comienzas a comprender el porqué de nuestra existencia.-Concluyó el babuino Hamadryas. 

lunes, 24 de diciembre de 2012

Un regalo de Nochebuena!

Salvemos a los trasgos!!

Es una corriente históricamente contrastable que toda civilización hegemónica ha acabado siempre por imponer su mitología. Así, por ejemplo, sabemos muy poco de los mitos y leyendas celtíberos, al haber sido éstos sustituidos, hace siglos, por la rica mitología greco-romana. Actualmente, aparentemente sin darnos cuenta, la mitología de Apolo o Hades está cediendo a los elfos, orcos y enanos. Como si de una legendaria batalla se tratara, las huestes de górgonas, ninfas y sátiros están desapareciendo de nuestro imaginario, llegando incluso, en ocasiones, a creernos faltos de toda mitología propia. El ejemplo paradigmático de lo aquí comentado es, efectivamente, el universo de “El Señor de los Anillos”.

Recién vista la primera película de la saga de “El Hobbit”, no puedo dejar de apreciar cuán cierto es lo hasta aquí dicho. La película en sí es una obra de arte gráfica, con decorados, paisajes y criaturas nunca antes vistos por televisión. El argumento es sumamente “freak”, o lo que es lo mismo, orientado en demasía hacía los adoradores tolkenianos. Con todo, si algo me ha sorprendido del filme, es la presencia, nominal, de los “trasgos”.

Según los traductores de la película, los tragos, voz española, se identifican con los “goblins”: pequeños seres humanoides, de color verde, “hermanos menores” de los orcos, dotados de una aguda inteligencia y sumamente avariciosos. Si alguien ha participado del universo Warcraft, fácilmente identificará a los goblins (cuyo lema es “AMB”: apostar, mangonear, blanquear). Si nos fijamos en la caracterización de estos seres imaginarios, quizá alguien se dé cuenta de que no nos encontramos ante unos seres totalmente desconocidos para la mitología hispana.

Como “bien” hacen los traductores de “El Hobbit”, el “goblin” de Tolkien debe ser identicado con el “trasgo” hispano. En multitud de leyendas del norte de España, estos seres inteligentes son descritos con caracteres muy similares a los goblins. El propio Pío Baroja llegó a escribir un cuento sobre ellos, y no son pocos los himnos, canciones y cuentos que los mencionan. En no poca medida, los trasgos entrarían dentro del grupo de los “duendes”. Una vez defendida la identidad del genuino trasgo hispano, cabe hacernos una pregunta… ¿están nuestros mitos condenados al olvido?

Si bien es cierto que no acaba de imponerse la lengua inglesa como nativa en los países que están bajo la órbita de EEUU (a diferencia del latín con Roma), no deja de ser evidente que los mitos de raíz bárbara (germánica), recibidos por el mundo anglosajón, están desplazando, en el imaginario de buena parte de la juventud, a los mitos greco-romanos. Los artistas cada vez se fijan menos en la Medusa o Can Cerbero, habiendo cada día más acólitos de Santa Claus y sus elfos que de los nativos Reyes Magos.

No caigamos tampoco en un nacionalismo o folklorismo excesivos. Si bien, cierto es que los mitos y leyendas que nos han definido como civilización, de perderlos, nos harán ser partícipes de otra realidad cultural con mitología propia. El legado de los Césares cada vez se diluye más con el paso del tiempo, y debemos preguntarnos si acaso puede tener alguna razón de ser la profecía que hiciera “Bleda, el Venerable” cuando, al contemplar el Coliseo de Roma, afirmó que: “mientras permanezca el Coliseo, Roma permanecerá, cuando caiga el Coliseo, caerá Roma, y cuando caiga Roma… caerá también el mundo”.

Defendamos la herencia romano-cristiana, o al menos, no adoptemos nombres y seres foráneos teniéndolos propios. La guerra del "gordo bonachón" contra los Reyes Magos bien puede contextualizarse con lo explicado en este post. ¿Son elfos, goblins, orcos y enanos una prueba más de que el imaginario anglosajón ha sometido a Occidente? ¿Las antiguas “sedes romanas” han perdido toda su salvia? Los mayas no acertaron con el fin del Mundo, ¿lo hará Bleda con el fin de nuestra civilización?



FELIZ NAVIDAD Y LARGA VIDA A LOS REYES MAGOS!! ;)