Pódcast Familex | Episodio 10 – Javier Serrano: Testamento digital
lunes, 20 de abril de 2026
viernes, 12 de julio de 2024
Para consultar mis artículos en Crónica Global pincha aquí: Artículos escritos por Javier Serrano Copete en EL ESPAÑOL. (elespanol.com)
jueves, 21 de diciembre de 2023
viernes, 23 de junio de 2023
jueves, 25 de mayo de 2023
Les invito a leer mi nuevo artículo en Crónica Global: "El testamento del barquero".
https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/20230518/el-testamento-el-barquero/764803517_13.html
lunes, 13 de marzo de 2023
miércoles, 3 de febrero de 2021
Te quiero tía
Nos ha dejado Justina de Nicolás Rata, mi tía. Nacida el 26 de septiembre de 1928, en Anguita (Guadalajara). Mayor de entre cuatro hermanos. En esta, y en sus infinitas reencarnaciones, pastora.
Recuerdo el día en que me fuiste a buscar a la escuela y yo me fui corriendo por el otro lado del Juan XXIII, esquivándote en cuanto te vi. Mi abuela, ya muy enferma, me echó una buena bronca, pero un crío de cinco años algo se enteraba de cómo estaba su yaya, y me impresionaba verte siempre de negro. Cuidaste de ella cuando enfermó, lo mismo que a tu marido, a tu cuñado (mi abuelo) y a tus padres. Con total cariño, con sincero empeño.
Siempre has sido mi consuelo, mi regazo, el pilar en el que apoyarme y con solo una mirada me has dado un cariño que ninguna ley física puede encontrar explicable.
Un día me dijiste: “con lo que sabes y mis costumbres, nadie te llamará tonto”. Seguro que en mi afición por el Imperio Bizantino tiene algo que ver Justiniano. Recuerdo ponerle de pequeño a una tortuga tu nombre, y cómo he disfrutado siempre con tus paellas, tus natillas, el solomillo en aceite o tus escabeches. Aunque lo esencial siempre fue nuestra recíproca y familiar compañía, fuera en Anguita, en Bellvitge, en Llavaneras o en estos mágicos años en Vilassar, donde cada dura jornada de estudio siempre empezaba con un beso, unos ánimos y una siempre sincera sonrisa.
Leíste a Esopo, a Marco Aurelio, a la Eyre o a Revilla. Lo leías todo. Siempre te leías los “promotores” e incluso, con más de ochenta años, leíste más de cincuenta obras en nuestro ebook. “El Quijote” te lo terminaste pronto, con crítica incluida.
Me decías oraciones de hasta un cuarto de hora, y tu memoria siempre era motivo de alabanza. Son tantas las anécdotas y tan pocas las fuerzas que le quedan a uno tras tu pérdida... No me siento más preparado con treinta y cinco que con cinco, porque separarme, en lo físico, de ti nunca puede ser llevadero.
Bromeabas mucho con tu muerte, pero jamás pensábamos que llegaría de esta manera. No puedo decir que no te disfrutara, que no me riera contigo o que jamás me negaras nada. Fuimos una unidad de felicidad. Un sueño de familia.
Por más que aquel día me escapara, mi corazón siempre te pertenecerá. Me uní a ti como jamás lo haya hecho nadie a su “tía abuela”. De hecho, me suena mal incluso utilizar ese término, porque, cogiendo unas palabras prestadas de un amigo, eres mi “mama grande”.
martes, 3 de diciembre de 2019
Lo relativo de las caídas
De entre todas las aves,
una de mis preferidas siempre ha sido el causario. Se trata del ave
más peligrosa para el hombre, habiendo llegado a ser mortal para
algunas desgraciadas víctimas. Está dotada de garras que pueden
alcanzar los 10 cm de longitud (siendo más largas que las de un
velociraptor). Viven por las junglas de Australia, Nueva Guinea y
algunas pequeñas islas Indonesias, y son el segundo ave del Mundo en
tamaño, si bien parecen estar más estrechamente emparentados con el
kiwi que con el avestruz.
Oficialmente se afirma
que los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años. El
postulado está sujeto a continua revisión, cuanto menos
“filosófica”, desde el momento en que es cuasi unánimamente
aceptado que las aves son descendientes directas de los dinosaurios,
y que éstos, en cuasi todas sus especies, tuvieron plumas. Parece
ser que un gran meteorito finiquitó a los dinosaurios, junto a todo
un cúmulo de catástrofes naturales y cambios climáticos. De la
hecatombe surgieron los mimbres para la biodiversidad actual,
incluyendo a la especie humana.
sábado, 17 de marzo de 2018
A mi maestro del tambor
sábado, 23 de abril de 2016
Prince... El cielo llora lágrimas de color púrpura
sábado, 19 de marzo de 2016
¡Te quiero yayo!
Camino del cementerio, al aparcar el coche, una cotorrita se ha posado en un árbol. Quizá porque necesitara soñar, por mi ansia de consuelo o, simplemente, por mi incapacidad por evitar tan señalada coincidencia, me ha parecido que el ave traía algo de ti. Era un “Marcelino”, especie sólo reconocida en la familia, pues es el nombre que le puse a la avecilla que me regalaste cuando apenas tenía cinco años. El animal parecía querer traerme tu “hasta luego”, y tu, siempre querido, “gracias por lo de viejo”.Más allá de innegables parecidos físicos, la entrañable ave me ha recordado que también en gustos hay parentescos. Si siempre me ha gustado ver los animales y cuidar de mis plantas, en lo sucesivo siempre lo sentiré como algo propio de mis genes, símbolo de tu eterna presencia.
Son muchas las promesas que no he podido cumplir contigo en vida terrena. Recuerdo nuestra excursión por las ruinas de Itálica, los churros, embutidos y mil platos que nos preparabas. Recuerdo que te prometí que recorreríamos Andalucía cuando “me sacara el título” y que aprendería a hacer parte de tus guisos.
Sonrío recogiendo los innumerables recuerdos que me has ido dejando durante nuestros treinta años de convivencia. Es una redundancia hablar de cuán numerosos son éstos, siendo yo nieto y tú abuelo. No puedo olvidarme de cuando venías a Llavaneras alguna vez y te quedabas con la yaya en el coche, no queriendo molestarnos por haber llegado temprano. Fuiste siempre madrugador y trabajador, arreglado y servicial. Tu maña jamás la alcanzaré, ni tu coquetería ni tu siempre saber estar sereno.
Has sido joven en cuerpo y ánimo hasta el final del camino, y jamás diste sensación de cansancio alguna, ni aún en el comienzo de tu más larga siesta. No me creo que no te pueda abrazar corporalmente, y que no podamos vernos durante una temporada larga. Todo ha sido tan rápido… que mi consuelo se fortalece en dos cosas: en saber que apenas has sufrido, y que estoy contigo, perpetuamente, más que jamás en cualquier otro tiempo. Muchos pagarían millones por tener tu final entre nosotros, pero no tantos como yo por tenerte aún aquí.
Hoy San Pedro ha llegado al trabajo con retraso porque tenía churros como todos los Santos.
¡Te quiero yayo!
*Ilustración: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5c/Monk_Parakeet_%284303100054%29.jpg
lunes, 7 de marzo de 2016
Siempre estarás en mí.
“Javi bonito”, artinatas, seguirte como un patito cuando apenas había aprendido a andar, trastear en el huerto, quejarme de las judías verdes, subir a La Hoz con la ilusión del que va a un lugar cuasi-mágico por querido, tallos y torreznos de papada, pan con chocolate, una foto de un cigüeña ausente y una figura de doncel durmiente... una siempre puntual felicitación de cumpleaños, y quizá, cada año más, la más esperada. Es un listado de cosas sin aparente conexión para quien no conozca el vínculo, el cariño y las enseñanzas de alguien a la que tanto has querido. Recibir un trato muy superior al correspondiente por parentesco, amor en cada gesto, sacrificio hasta el extremo... Son todo hitos de una senda que conducen, y no es casual el uso del tiempo presente, hasta la persona en la que pienso.
Cuando sólo quedan restos, y la vida terrena se ha apagado, siendo ya luz eterna, cuando quizá no esté tanto en la boca o mente de uno la idea de que se ha vuelto inmortal en un mundo mejor, tanto como que te falta su presencia, uno se da cuenta de que algo se ha petrificado en tu propio cuerpo. Las enseñanzas dadas con el corazón y el ejemplo se tatúan con la más absoluta firmeza, y no deben, ni pueden, ser borradas con ningún tratamiento.
Me pregunto si seré capaz de conservar mi devoción por Anguita sabiendo que ya no habrán más tardes al fresco del caz, con el abrigo del afecto. Pero, aunque ahora toque liberar melancolía y sumirse en materiales desgracias, uno tiene un fuerte consuelo en lo que realmente importa. La muerte es algo que nos llegará a todos, y la inmortalidad de residir en el corazón de tantos no es poca cosa. Saber que pensarás en ella cuando consigas cosas con esfuerzo, que sonreirás al saber que estará contenta de que te ocurra algo o que se preocupará (amparándote con afecto) cuando las cosas se tuerzan, no es poco consuelo, pues es una realidad, todo el mundo sabe que el ser humano no es sólo carne y hueso.
Si se "jura" en nombre de cosas sagradas, en recuerdo de ejemplos personales y de seres a los que siempre tendrás como parámetro y ejemplo, no tengo dudas de que mis "juramentos" se harán con tu nombre entre los primeros. Fidela, tía, sé que gozabas con mis escritos, que eras la primera en ocupar la primera línea cuando hacía teatro-comedías en el pueblo. Nunca me has fallado, y espero estar a la altura de tu recuerdo. Perteneces a una familia muy especial, y me antojo que no es por tratarse de la mía. Si el cariño y la buena conducta hicieran monumentos, habrían pirámides y partenones dedicados a ti en el mundo entero. Pero todo eso da igual, mientras te tengamos con nosotros, en nuestros corazones, de ahí de donde jamás te podrán sacar. Si algo le deseo a la vida, es como mínimo, que alguien de mi mismo parentesco contigo que yo, algún día me tenga el mismo cariño, o al menos, con tanto merecimiento.
sábado, 5 de marzo de 2016
Menos corruptos, más ejemplares
Sólo alguien con mucho
tiempo, y me atrevo a decir que sólo por trabajo, es capaz de poder
escuchar todas las intervenciones de un debate de investidura. Un
servidor, desde luego, no ha podido atender ni a una sola
intervención íntegra, aunque para hacerse una idea sucinta de los
momentos más “memorables” (¡menos mal!), ya tenemos los medios de comunicación.
sábado, 10 de octubre de 2015
Interview to Dan Tepfer
You’re
right! Playing Monk in a personal way is a big challenge, because his
voice is so strong. It’s hard to break away from. Monk is
definitely one of my biggest influences, whether or not you can hear
it directly in my playing. His search for a personal sound, his
commitment to his own esthetic, and the profound structure that
underlies all his compositions — these things continue to be very
inspiring to me. Other jazz pianists who’ve influenced me over the
years: Keith Jarrett, Art Tatum, Ahmad Jahmal, Bud Powell, Chick
Corea, Brad Mehldau.
I know
a number of Spanish musicians, but not too many pianists. I’ve been
fortunate to get to record with Perico Sambeat and Marc Miralta on
Alexis Cuadrado’s projects, and of course I know and love Jorge
Rossi. I’d love to hear your listening recommendations!



















