sábado, 17 de octubre de 2009

El triste adiós de un "jugón".

El post de hoy, de ninguna de las maneras, iba a tratar sobre este asunto; nadie podía llegarse a imaginar esta tragedia. Como tantos otros jóvenes de mi generación (centenares, millares), me aficioné al baloncesto con expresiones tipo: "ratatatatá", "jugón", "pincho de merluza". Sus "motes", por lo general cariñosos y faltos de malicia alguna, nos hicieron guardar en la retina nombres de jugadores que, quizás sin esa ayuda, no hubieran perdurado tanto en nosotros. ¿Quién no recordará a Felipe Reyes como "Espartaco", a Nowitzki como "Robin Hood", a "Oh la la Parker", o a "E.T. Gasol". "Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana" es una frase, que jocosamente, a veces, he llegado a decir a mi pareja. Se la oí al "profe" (sea por maestro o profesional) Montes, cuando narraba los partidos de Utah Jazz, con su legendario dúo: Karl Malone y John Stockton (siendo ambos ya veteranos).
Montes era un periodista diferente, para algunos un "lingüista del deporte", por la facilidad con que sacaba expresiones de su genial chistera; para otros, tenía pinitos de humorista de élite, siendo único, al más puro estilo Chiquito de la Calzada, en el arte de conseguir que niños y jóvenes utilicen su "diccionario particular" para la narración de sus propios "acontecimientos deportivos": sean partidos de recreo escolar o visiones de partidos con papá sentados juntos en el sofá.
Posteriormente se pasó al fútbol. Algunos lo criticaron, lo quisieron devolver al "mundo de la canasta", pero muchos, entre los que me incluyo yo, llegamos a ver partidos "fofos", apáticos, por el mero hecho de ser retransmitidos por su memorable persona. Jamás el fútbol tuvo tanto arte desde los tiempos en que aún se le conocía por Balompié (y los jugadores lucían efigies de torero). Coincidiendo con un Barça (mi equipo) estelar, bautizó a muchos de sus jugadores con motes legendarios (tal y como ya lo hiciera con las estrellas del baloncesto estadounidense): "Sweet Iniesta", "Tiburón Puyol"..., o diciendo frases como "Tócala otra vez Sam...", cada vez que Xavi Hernández le deleitaba con uno de sus milimétricos pases.
No es la primera vez que lo hago, o lo haré, pero la profesión de periodista deportivo cada vez se acerca más a una dimensión política, por lo demás deleznable. Lo único que se le podía oponer a Andrés es el haber reconocido su "militancia colchonera", siendo uno de los pocos locutores merengues, o, menos frecuentes, culés, de la televisión española. Sus comentarios creaban adicción, generaban pasión, y sobre todo (el fútbol, como cualquier otro deporte, no es, o debería ser, otra cosa) ENTRETENIMIENTO.
Su muerte nos ha pillado a todos "con el carrito del helado". Andrés Montes será recordado por los de mi "quinta" y colindantes....
¡gracias por enseñarnos que "la vida puede ser maravillosa"!
Imagen sacada de:

Genial artículo sobre él en Marca, con Daimiel: http://www.marca.com/2009/10/19/baloncesto/nba/1255974037.html

sábado, 10 de octubre de 2009

Una corazonada predestinada al infarto...

Es cuasi un tópico sospechar de la lealtad de los barceloneses (y del resto de los catalanes) a la candidatura de Madrid 2016. Pocas cosas se me ocurren más generalistas, y en no poca parte, ofensivas, que este triste pensamiento. Sin embargo, ahora que "el toro ha pasado" y es tiempo de reflexión, cabe poder expresar algunas críticas, errores y demás factores, que a mi humilde entender, han perjudicado, y mucho, a la candidatura española. Todo es más fácil a "toro pasado", cierto, y tampoco voy a caer en el oportunismo.
Crítica número 1: Madrid debía haber esperado a 2020. Samaranch, uno de los cinco españoles más importantes, e influyentes, del pasado siglo XX, recomendó a Madrid no presentarse para esta candidatura. Según la normativa tácita, y hasta cierto punto justa, que rige en este tipo de elecciones, las diferentes celebraciones deben ir cambiando de continente, y en un mundo cada día más globalizado, por ello no cabe entender ya la alternancia "EEUU y sus corrales" v.s. Europa con Rusia.
Me pregunto si la elección de Río de Janeiro será un pistoletazo de salida para que los Juegos se hagan en lugares, ciertamente, que se lo han ganado a pulso. Me pregunto si se acabaron las elecciones "tipo Atlanta", y si, en lo sucesivo, cabrán esperar juegos globales (de eso no hay duda) que se celebren por "todo" el globo.
A mi entender, con la elección de Río se ha conseguido que América Latina (y muy especialmente Brasil, predestinada a ser una de las grandes potencias del Mundo) tenga "sus" Olimpiadas. Sin embargo, no dejan de existir "civilizaciones", en terminología de Huntington (autor de la teoría, y libro, "El choque de civilizaciones") que aún, tristemente, no han gozado de "sus" Olimpiadas. Fundamentalmente me estoy refiriendo al África negra, a Asia Central, y cómo no, al mundo islámico. Una buena excusa para la paz sería la celebración de unos Juegos en El Cairo o Teherán, y por qué no, llegado el momento, en la propia Bagdad (con compromiso internacional de reconstrucción de la esplendorosa capital histórica del Islam).
Crítica número 2: Madrid no es España, si no que "sólo" es su capital. Existe cierto movimiento, igualmente tácito y oculto en el pensamiento de muchos, que pretende equiparar la parte al todo, la capital al Reino. Barcelona 92 fueron las primeras olimpiadas para España, para la región de Cataluña, y muy especialmente, para la ciudad, y entonces también Área Metropolitana, de Barcelona. Una de las mayores críticas a la candidatura madrileña es la elección de sus "subsedes", ¿se pretendía, así, "vertebrar" España?. Obviamente, hubiera sido un honor que Barcelona formara parte de unas segundas Olimpiadas (esta vez como subsede), sin embargo, por parte de Madrid me parece un despropósito.
Cualquier catalán, "amb seny", apoya, apoyará y apoyó el sueño de Madrid (obviamente, con ínfimo entusiasmo en comparación con el apoyo dispensado para con la candidatura propia; ello es cuasi biológico). Por ello, precisamente, no es necesario que el Estadio Olímpico de Barcelona (aquél que recibió una perversión en su nombre) participe, puesto que la lealtad de la ciudad de Barcelona se supone (pues apoyamos las cosas buenas para España, y cualquier cosa que beneficie a Madrid desde fuera, genera externalidades positivas, que dirían los economistas, en Barcelona, y viceversa). Si esa "cursilada" de las "ciudades hermanadas" tiene sentido, no hace falta decir que Barcelona y Madrid son hermanas, y por ello existen "celos", por más que ambas sirvan a una igualdad, cuasi plena, de intereses.
Si fuera Alcalde de Alcalá de Henares, de Guadalajara, de Getafe, de Valladolid, Segovia o Toledo estaría muy enfadado. ¿Por qué se cuenta con Barcelona, Málaga o Córdoba, cuando lo "lógico" hubiera sido que participaran las ciudades que, para lo bueno y lo malo, configuran el ámbito de influencia, directo, de la capital?. Habiendo campo, Coliseo mejor dicho, en Getafe, ¡qué pinta el Olímpico de Barcelona!. ¿Acaso Getafe o Valladolid podrán participar en otras Olimpiadas que no sean las de Madrid (con el permiso, hasta el momento improbable, quién sabe si en el futuro, de Zaragoza)?.
Tercera, y fundamental, crítica: las Olimpiadas de Barcelona regeneraron, y modernizaron, la ciudad de "cabo a rabo". Con cuasi total seguridad, de una forma equivalente a como lo harían unas Olimpiadas en Sevilla, Valencia o Zaragoza. Creo que Madrid no iba a cambiar en exceso con el acontecimiento. Como diría un amigo mío, Madrid no iba a mejorar demasiado con el asunto: las instalaciones estaban ya hechas y... ¿acaso se atreverían a construir más cinturones?.
Crítica, causa final y contundente: Madrid se haya inmersa en un nebulosa de fantasía fomentada por la incompetencia política. ¿Qué es eso de que Madrid se presente a unas elecciones que se sabe que no las puede ganar por la alternancia? ¿Por qué se ha cometido la cobardía de no presentarse cuando París y Roma tenían previsto hacerlo (2020)?.
Madrid, o mejor dicho, sus dirigentes, han jugado a que son los mejores "contra viento y marea". De nada sirvió el consejo de Samaranch, ni las impresiones de todo el pueblo. Ahora nos encontramos con una Madrid, que ha fracasado en su tercer intento, con instalaciones hechas, y que "ganada" una eventual candidatura para 2020, cuasi las tendría ya anticuadas. ¿Alguien no podrá sospechar que todo ha sido un "como mínimo tendremos excusa para construir todo esto"?.
Madrid 2016 ha sido un fracaso y un despropósito, mal organizado y peor explicado. Esperemos que haya más suerte en otra ocasión, aunque no debiera ser en 2020, pues no estaría bien visto, al menos por mí. La "Madrid olímpica" no puede, ni debe, ser un "acoso y derribo" (ello sin tener en cuenta, que Sevilla... o Valencia puedan reclamar que se les deje a ellas intentarlo...).
2ª imagen: The famous monument Christ the Redeemer on the Corcovado hill, in Rio de Janeiro, Brazil. de Jorge Morales Piderit (public domain).
3ª imagen: Logo de Madrid 2016.

jueves, 1 de octubre de 2009

Historia de la Decadencia y Caída del Imperio Anfibio

Seguramente sean muchos quienes no sepan que desde las planicies de Mongolia se creó el imperio más grande que jamás haya existido. Pocos habrán caído en la cuenta de que la escritura, parece ser, se descubrió en Iraq (Mesopotamia), o que una de las primeras, y más enigmáticas, civilizaciones surgió en Pakistán (la del Indo). Una vez más, permítanme extrapolar escalas humanas al ámbito de la naturaleza (si es que hay alguien que aún no englobe a ambos ámbitos dentro de un mismo, y universal, campo semántico…).
En lo que a la “historia natural” se refiere, algo similar ocurre. A nadie le costará entender el por qué hubo un tiempo en que los dinosaurios dominaron la Tierra (sólo hace falta llevar a un “incrédulo” a un museo, o enseñarle un libro científico con medidas detalladas). Tal vez, a alguno le cueste un poco más creer que una especie de rinoceronte haya sido el mamífero más grande que haya pisado suelo terreno (el Indricotherium pakistaní), pero, sin lugar a dudas, mayor será el número de incrédulos si afirmamos que hubo un tiempo en que los anfibios “dominaron la tierra”, durante un período inmediatamente posterior a aquél en que los artrópodos llegaron a liderar la carrera evolutiva (con escorpiones gigantes, capaces de tumbar a un caballo).
El Carbonífero (hace 359,2 ± 2,5, hasta 299,0 ± millones de años) fue la época de esplendor de los “abuelos rana”. Existieron anfibios con formas de dragón, de iguana, de martillo, de cocodrilo, e incluso, superdepredadores capaces de hacer retirarse a un tigre actual, e incluso a un oso. Fue la época de los grandes helechos y equisetos, libélulas como Meganeura (75 cm. de envergadura) volaban por entre las húmedas selvas de este período, mientras los anfibios, descendientes directos de los peces, comenzaban a hacerse con el dominio de la tierra. Como es bien sabido, la avanzadilla anfibia fracasó, y no fue hasta el auge de los reptiles (los primeros surgieron ya en este período) que los vertebrados consiguieron independizarse del medio acuático.
“Historia non facit saltus”, y en lo que a su vertiente natural se refiere, tampoco. Reptiles y anfibios compartieron durante el Pérmico, período geológico posterior al Carbonífero (hace 299,0 ± 0,8, y hasta hace 251,0 millones de años), el dominio de la Tierra. Especies como Eryops (en la ilustración), con sus 2 metros de longitud, se alimentaban de otros anfibios, reptiles y peces, siendo, a su vez, rivales de otros depredadores, más conocidos, como el célebre reptil mamiferoide, Dimetrodon. La vegetación también era pasto de los anfibios. Diadectes, con aspecto de iguana de gran tamaño (cuyo esqueleto podemos contemplar en nuestra última imagen), comía helechos y equisetos, siendo la especie más significativa, y conocida, del claro de los Reptiliomoformos.
Es curioso, pero nosotros no somos ajenos, al menos completamente, a estas luchas “inter-especies” (al respecto, recordar el siguiente post, clickea aquí). Dimetrodon, o mejor dicho, los reptiles mamiferoides, serán los precursores de los tetrápodos con pelo, o lo que es lo mismo, los mamíferos. Al mismo tiempo, y en tanto que reptiles, los mamiferoides están emparentados, remotamente, con los anfibios, los primeros descienden de los reptiliomoformos, ya citados, anfibios, por lo general, de gran tamaño. Si tenemos en cuenta que los anfibios descendieron de cierto tipo de peces, podemos llegar a la conclusión, que nadie se asuste, de que ranas y humanos… ¡estamos relacionados!. Con lo que se acaba de decir no tenemos por qué alarmarnos, ni pensar que, en el fondo, todos somos “renacuajos”. Se mire por donde se mire, se sea, erróneamente (no sin ignorancia) creacionista o evolucionista, se llega siempre a la misma conclusión: “todos somos hijos del Señor”, o productos, ramificaciones, del proceso de evolución….
Dicho esto, a nadie le sorprenderá comprobar cómo el “imperio de los anfibios” ya hace tiempo que finalizó. Podríamos decir que, de hecho, su antiguo reinado a penas se ve correspondido en nuestros días, con unos cuantos miles de especies, la mayoría de ellas, en peligro de extinción por los efectos del cambio climático (De las 5.743 de especies conocidas, un tercio está en peligro de extinción. En los últimos 25 años, los científicos creen que al menos 122 especies han desaparecido).
¡Qué lejos quedan los tiempos en que un anfibio del tamaño de un cocodrilo del Nilo cazaba dinosaurios en lo que hoy es la Antártida (el Koolasuchus)! ¿Habrá un día en que los mamíferos se vean abocados, en general (humanos incluidos), a esta situación? Más de uno, espero, seguro que en lo sucesivo… tendrá más respeto a tritones, sapos, ranas y salamandras… ;-).
1ª imagen: Edops craigi, de dmitrchel@mail.ru, Licencia de documentación libre GNU 2ª imagen: Dimetrodon gigas & Eryops megacephalus de dmitrchel@mail.ru, GNU Free Documentation License, Version 1.2. 3ª imagen: Vertebrae of Diadectes phaseolinus, a fossil tetrapod, de Ghedoghedo. public domain.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Sector 9

Seguramente se hayan preguntado alguna vez por qué siempre los alienígenas llegan a Nueva York, Los Ángeles o Chicago, ¿y si alguna vez, quién sabe si interesados por el próximo Mundial de fútbol, a los extraterrestres (que no marcianos, dado que seguramente jamás vengan de Marte…) les diere por aterrizar sobre Johannesburgo?. Districto 9 es la mejor respuesta a esta pregunta. Sector 9 es una aventura genial. Las reminiscencias a videojuegos como Oddworld o Starcraft son claras, y efectivas, dado que permiten a las nuevas generaciones inmiscuirse en una trama que difícilmente hoy en día podría ser tratada con novela artúrica o amadíes de Gaula…. En términos post-modernos, con medios y moralejas contemporáneas, Neill Blomkamp (genial director de cine sudafricano) nos muestra una historia ficticia que no deja de manar jugos de realidad. Víctimas de una enfermedad, o accidente, un gran grupo de extraterrestres se quedan atrapados en su nave nodriza. Las autoridades del MNU (autoridad encargada de las investigaciones secretas llevadas a cabo), irrumpen en la nave llevándose a las víctimas del accidente hacia la superficie terrestre. Los accidentados son llevados a un “campo de refugiados” cerca de la urbe de Johannesburgo, y allí son “concentrados” como otrora lo fuera la población negra. Pasado el tiempo (20 años aproximadamente), en el campo de refugiados prolifera la población, produciéndose una superpoblación de la zona que preocupa a las autoridades. Obviamente, los "bichos", pues así les llama la población blanca (y también la negra), tienen totalmente prohibido salir de su “reserva”, siendo perseguidos todos aquéllos que se internan en la ciudad. En la miseria, muertos de hambre y con problemas de salud graves, los “bichos” comercian con mafias (nigerianas, en la película), cambiando armas de su planeta… por comida de gato (único producto alimenticio que llega a su zona (junto a la carne de cabra y de vaca, siendo, en todo caso, deshechos de casquería). La trama argumental es ciertamente impactante. Curiosamente, los alienígenas reciben nombres ingleses, llamándose el protagonista “extraterrestre” del film… Christopher Johnson. Junto a su hijo, Christopher pretende conseguir volver a su planeta, recogiendo materiales oriundos de su planeta de los que extrae un principio activo único que, supuestamente, les servirá como combustible con el que poder subir a su nave nodriza. El MNU decide un buen día que los “bichos” deben trasladarse a otro lugar más lejano de la ciudad, a un “campo de concentración” mucho menos “acogedor” que sus paupérrimas barracas. Los pobladores se rebelan, los agentes del poder político les obligan a firmar órdenes de desahucio, y muchos de los “bichos” son asesinados como escarmiento para el resto. Wikus van der Merwe, el director de la operación (y yerno del “jefazo” delegado, ahí va nada) resulta salpicado, por accidente, por este compuesto que va recolectando nuestro alienígena protagonista. A causa de esto, Wikus experimenta un proceso de metamorfosis que poco a poco le va convirtiendo en alien, experimentando cómo se pasa, paulatinamente, de perseguidor a víctima…. La moraleja última del film es comparar esta fantasiosa situación con el, no tan remoto, Apartheid sudafricano (en especial con el conocido Distrito 6 de Ciudad del Cabo). Las ideas y reflexiones que surgen de la cinta son de lo más profundas: ver cómo la población negra discrimina a los “bichos” (demostrando que el hombre no tiene “memoria histórica”), los sentimientos de humanidad que inspiran los “bichos”, los alimentos que se ven obligados a comer las víctimas…. Sin lugar a dudas, el mayor éxito de la película es conseguir hacer una crítica, brutal, de la industria farmacéutica mundial, y las prácticas que llevan a cabo en países pobres. Los símiles con la población negra de este país y el sida, frente a los bichos y sus “enfermedades” son constantes. Wikus, el protagonista humano, es acusado por los medios de comunicación (manipulados) de haber tenido sexo con los bichos, de ahí su metamorfosis (¿a alguien no le recuerda el "cuento" del negro que tuvo sexo con un mono?). Los extraterrestres son asesinados, diseccionados y tratados como conejillos de indias, haciendo subir los ingresos de la industria biotecnológica. Debido a la “riqueza” genético-biológica del espécimen, Wikus tendrá que huir (y esconderse en el “campo de concentración” de los bichos) con el fin de no ser diseccionado vivo, como pretende la MNU, con el afán de comerciar con la industria farmacéutica con sus órganos….
En definitiva, el filme de Blomkamp nos plantea todas estas cuestiones. “District 9”, producida por Peter Jackson (artífice de la versión cinematográfica de “El Señor de los Anillos”, y el remake de “King Kong”), es una de las mejores películas que jamás haya visto. Háganme caso, ¡que vayan escuelas, facultades, familias y amigos a verla!, el contenido pedagógico, filosófico y la forma en que está expuesto es digno de alabanza.

1ª imagen: http://www.impawards.com/2009/district_nine_ver2.html

2ª Imagen: District Six Memory Plaque at the Moravian Church in District Six, Cape Town, South Africa. It commemorates the victims of apartheid-era forced removals through the racially divisive Group Areas Act. Picture by Henry Trotter, 2000. Henry M. Trotter grants anyone the right to use this work for any purpose, without any conditions, unless such conditions are required by law.

WEB DEL FILM: http://www.d-9.com/

domingo, 20 de septiembre de 2009

¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA EL BALONCESTO!

No me importa que la prensa se meta en las vidas de los deportistas de élite. No me importa que los ridiculicen, parloteen y critiquen, tanto en sus modos como en su vestimenta. Me gusta que todo el mundo pueda ver quiénes son dignos de alabanza, y quiénes malos ejemplos para los jóvenes. Es, precisamente, gracias a estos casos, a estos ejemplos de jugadores, por lo general de fútbol, que malviven en el vicio y dilapidan copiosos patrimonios, que destacan aquellos otros, por lo general escasos, que son dignos de ejemplo.
La Selección Española de baloncesto es un grupo ejemplar. TODOS, desde el Seleccionador, pasando por Ricky, Mumbrú, Navarro… hasta llegar a Gasol, son dignos ejemplos de superación y carisma, de esfuerzo y coraje. No creo que a nadie le pueda caer mal un ser de la talla de Rudy, o del liderazgo de Garbajosa (aún siendo reciente fichaje del Real Madrid ;-). TODOS son ejemplo de cuál es el futuro, cuál es el camino que debe seguir si uno quiere alcanzar el éxito.
En frente tuvieron a un gran equipo (no me gusta decir “tuvimos”, pues el mérito, aunque representándonos a todos los españoles, es sólo suyo, y no en poca medida). Serbia, o mejor dicho, por juego y referencias en el mismo, Yugoslavia, supo ser un digno rival. Lejos de las lecciones de “juego listo”, que no limpio, ha sido un rival deportivo. Supo reconocer la superioridad, sin rendirse nunca, sin lugar a dudas un equipo con futuro. Quisiera que todo el mundo recordara a nombres como Teodosic (el jugador que más me ha sorprendido en este campeonato, junto a Erazem Lorbek, flamante fichaje blaugrana, ambos en el quinteto ideal de la Eurocopa). Seguro que más de tres jugadores del quinteto de Serbia jugarán en la NBA, y si no, tiempo al tiempo….
Está claro que en Europa se van acabando los rivales capaces de lidiar a España…. ¿Serán capaces los EEUU?. Mientras tanto celebremos con el inmortal Andrés Montes (a mi ver un gurú en todas sus retransmisiones, que nos recuerda, siempre, que el deporte es un espectáculo, y no política o forofismo parciario) este gran triunfo. Y bien alto, desde Finisterre hasta Cadaqués, pasando por Sigüenza y Talavera…
¡VIVA ESPAÑA! (GRACIAS POR HACERNOS FELICES)
Imagen: Basket sky.JPG Basketball outside. Date 2004(2004) Source Own work Author Popperipopp Permission(I, the copyright holder of this work, hereby release it into the public domain. This applies worldwide).

sábado, 19 de septiembre de 2009

Siervo del "momento"

Eran tiempos convulsos. La corrupción sacudía los huesos de un, por lo demás, polvoriento Imperio. Sangre nueva se quedaba fuera del organismo, y los aires de cambio eran tapados por cánceres personificados en piel de romano. Las grandes migraciones acontecían invasiones, y en vez de surgir un poderoso ente mestizo, se avecinaba la muerte de un gigante, quizá el más poderoso que haya pisado suelo terreno.
Por entre los campos de la llanura húngara sólo se podía ver un enorme campamento, sin mayor muestra de sedentarismo que alguna choza, en exceso rústica, hecha con paja, madera y pieles. Etzelburgo, pues así dice la leyenda que se llamaba el lugar, tenía en aquel momento más poder que la mismísima Roma, y de hecho, tenía sujeta a tributo a la mismísima Constantinopla. Sus guardines, cabezones, chatos y peludos, distaban mucho de Apolo, y acaso también de Hades. Sus ojos recordaban a Oriente, su crueldad, resonaba por todo Occidente.
Una tienda destacaba de entre todas ellas, pues allí habitaba el caudillo de aquella poderosa horda. Él era un Emperador sin Imperio, Atila, “Rey de los Hunos”, era el gran jefe de aquella algarabía bárbara. Ante él, sin mayores conocimientos que los atávicos, se arrodillaban caudillos godos, alanos, e incluso, en ocasiones, romanos. Desde mucho antes de que él naciera, a los jóvenes de su horda se les dañaba la cara, por lo general aún imberbe, con una hoja de acero hirviendo; de esta forma conocían el dolor, además de conocer que en la guerra antes había sufrimientos, para después fáciles placeres. A diferencia de todos los de su raza, a Atila le enseñaron en una misma lección cuáles eran los deberes del guerrero, sus sufrimientos, los juegos de los dioses, y cómo no, qué era, en verdad, el miedo.
Atila gustaba de rodearse de los más variopintos sacerdotes. Era gustoso de recibir consejos divinos y premoniciones, y, de hecho, tal vez fuere el soberano más supersticioso que haya habido en la Tierra. Era un siervo del “momento”; siempre lo buscaba en sueños y visiones, de hecho, la idiosincrasia de las estepas le hacía propenso a ello.
Los hunos, como pueblo bárbaro, no dominaban el arte del asedio. Constantinopla, y sus inexpugnables murallas, era demasiado premio, fijaronse, pues, en su homónima vaticana. El “momento” se aguardaba, Orestes (padre de Rómulo Augustulo, último Emperador de Occidente, y consejero principal de Atila) se preguntaba, una y otra vez, a qué esperaban para invadir el reino de los romanos. No sabía, pues era de orígenes urbanos, que se esperaba a la dicha, al azar, al “momento”.
Un día llegó al rústico palacio un romano montado en corcel ligero. Llevaba una carta sellada, con un enigmático anillo de piedras preciosas en su interior. Su remitente era Honoria, la díscola hermana del purpúreo Emperador de Occidente, Valentiniano III. Le ofrecía matrimonio, pues quería vengarse de las limitaciones impuestas por su hermano, y muy especialmente, por su madre, la célebre Gala Placidia. A Atila le llegó el “momento”. Reclamó la mitad del Imperio de Occidente como dote matrimonial, yendo con sus huestes en su búsqueda. La Galia fue la provincia romana inicialmente elegida, sus tropas arrasaron Orleans y sólo pudieron ser vencidas en las Campos Catalaúnicos, cerca de Chalons, la previsión que contemplaba el bárbaro supersticioso no fue del todo cierto: pues, para aquel “momento”, Aecio (gran general de los romanos) había formado una memorable coalición con los visigodos (el pueblo germánico más poderoso), los francos y algunos otros pueblos de entidad menor.
La búsqueda de Atila resultó ser un fracaso. Ninguno de los sacerdotes que le rodeaban le supo dar respuesta a la pregunta que él inicialmente formulara. En otro “momento”, la intervención del Papa de Roma evitó la debacle de la ciudad eterna (junto a una epidemia de fatales consecuencias para los hunos, así como una campaña militar organizada por el Emperador oriental, Marciano). En un “momento” una conspiración perpetrada por los bizantinos acabó con su vida. Marciano había vencido, y por ello, sería reconocido en vida como uno de los más poderosos emperadores romanos, ¿dominando el momento? ¿perpetrando bajo su manto?.
Atila jamás dominó el “momento”, no supo utilizarlo, pese a buscarlo. Preguntó a sus hechiceros, sacerdotes y demás clérigos cuál debía ser su siguiente paso. Quizá… ¿no supo ver que el “momento” se rige por el azar y el Caos, no por ninguna pauta lógica? Quizá, en eso, los herederos de Roma tampoco hayamos acabado siendo demasiado diferentes al gran bárbaro….
* Última fotografía: The theme of the Seventh International Sand Sculpture Festival was "discoveries". This Dali-inspired work on the theme of clocks has the Clock Tower (please note the proper name - Big Ben is the bell) of the Palace of Westminster at its summit. GNU Free Documentation License