jueves, 10 de diciembre de 2009

Apolitic now

Siempre que escribo algo más o menos comprometido me viene una sensación de cargo de conciencia. De no hacerlo, acontezco siervo, de escribirlo, tal vez hereje. En mi sociedad cada vez son más los síntomas de la “post-modernidad”, quizá, pensarán ustedes, como en cualquier otra. Me pregunto si esa “post-modernidad” no es algo más que un movimiento artístico y literario, de poco gusto, en muchas y variadas ocasiones. “Post-modernidad” tal vez sea sinónimo de Internet, de globalización, de Mercado Único, de especulación, de la banca internacional, las grandes corporaciones y el fin de las fronteras. ¿Por qué no?, es gracias a ello que cada vez son más visibles los cambios, las frustraciones primordiales que, día a día... ¡granan como gigantescas calabazas!.
Quién sabe si por el declive de Dios, o por los vicios de una sociedad enferma en la anterior abundancia, la mentira y la hipocresía tienen bula en el pasto que actualmente comemos. ¿Con comida, vestido y sexo, quién se ocupa de la filosofía? La “post-modernidad” tiene ciertos parecidos con la evolución humana (en éste caso se trata de un proceso de diferenciación desde “el mono” al hombre, y en el anterior, un proceso, inverso, de asimilación del hombre... al pingüino).
Cada vez está más de moda la monotonía, vestir los mismo trapos y tener las mismas ideas. Que cada cual defienda su nido frente al resto, su expectativa de posteridad, sin mayor diferencia que el subjetivo paso del tiempo. Los fantasmas del totalitarismo nos tapan los genes nocivos, esos indicios de futuros peligros, quién sabe si, de alguna forma, siempre imprevisibles.
Nacionalismo. De nada sirve que aquél que renunciara a la Jefatura del nuevo nato Estado Judío dijera, en pro del relativismo, que “el nacionalismo es el sarampión de los tiempos modernos”. Griten las religiones, amenace el islamismo, las soluciones de pastoreo existen, y lo harán siempre que se potencia la crianza de ovejas.
Leyendo uno este escrito pudiera experimentar la aparición de rastas en su cabellera. Tal vez, de no tenerlo aún, le aparezca a uno el porro entre los dedos, claro homenaje al servilismo. Mejor fuera leer un clásico, valga desde Gracián a Eco. La droga es un instrumento de dominación, el porro es un eficaz aliado de quienes toleran la droga, los mismos que, interesadamente, potencian el encasillado, las substancias y demás medios, baratos o caros, de control de masas.
Hablemos de impuestos e imposiciones. “Tributo”, dícese de los ingresos que se obtienen para sufragar el gasto público, sí, aquéllos que sirven, nominalmente, para el bien de muchos, en la práctica, para el provecho de pocos. Aquellos que evaden son los que, rara vez no, son beneficiados. La verdadera economía “oculta” de la bolsa y el ladrillo parecen haber reventado, sólo que “todos” somos los que soportamos la pus de sus excesos.
¡Vayan a balar ovejitas, naden pingüinos! Por más reforma electoral que se haga dudo que se pueda dar finiquito al caciquismo. A la ciénaga en que, en mi caso, se ha convertido mi “oasis político”. Luego dirán que votemos, que es necesario para dar vida “al pueblo”, manifestación de soberanía. La anarquía cae en el porro, el comunismo en la militancia nacionalista. De nada sirve el recuerdo de aquellos tiempos en que Iglesia y Comunismo compartían el valor de la “universalidad”, ahora hay lenguas- instrumento, posibilidades de gobernar, teniendo al cordero bien sujeto.
El “vacío” de la Iglesia no ha sido cubierto. O sí, por políticos de poco pelo. El deshonrado cura no ha podido ser substituido por el moderno filósofo o psicólogo, el Cardenal, tampoco por el parlamentario, gandul por naturaleza, que hace perder votaciones por no sentarse en su escaño. A uno le despiden por dormirse reiteradamente, al político, simplemente, se le aguanta.
Esta sociedad está en declive, no hace falta ser octagenario (ni dirigir RTVE), ni tampoco ser especialmente drástico. No le deseo a nadie lo de Fernán Gómez, pero sí, encarecidamente, que se vuelva a los valores de la Ilustración, junto al sentimiento de los tiempos “primordialmente” democráticos. El ocaso de Cataluña no es único, ni tampoco el del Mundo, el de España, o el de los EEUU.
Quizá se reúnan en Copenhage para hablar sobre algo de lo aquí dicho, aunque lo dudo. Cada vez se hace más difícil decir a los brasileños que la Amazonía es un pulmón, cuando la industria pesada de los ricos sigue echando excremento. El Cambio Climático una “conspiración del pingüino”, una maniobra interesada, seguro, como todas. La existencia del mismo es evidente, que nadie lo dude; las causas intensificadoras, que no generadoras, también. Ahora sólo falta ponerse de acuerdo en cuáles van a ser los negocios que se puedan sacar del asunto.
El Caos de este escrito es esquizofrénico, lo sé, quizá tanto el hecho de que nuestros “corruptos dirigentes” campen sueltos por razones “de humanidad, sanidad”, y creo yo, de prestigio. ¿Dónde están los que linchaban a los asesinos de Marta o Mari Luz? ¡¿Acaso no se merecen también su ración de asco, muchos de nuestros políticos?!
Apolitic now, aunque callarse sea malo, y decir algo, libre y en voz alta, pudiera tener consecuencias. Se buscan nuevos filósofos, nuevos pensadores, nuevos dirigentes, aunque no sean políticos....
Imágenes:
1) "Caricatures et études de têtes" de Jean-Pierre Rivalz
2) "Ed the Penguin" de Blade_AJ - Creative Commons Attribution ShareAlike 3.0, Attribution ShareAlike 2.5, Attribution ShareAlike 2.0

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Se buscan nuevos filósofos, nuevos pensadores, nuevos dirigentes Y QUE NO SEAN POLÍTICOS.
En mi opinión la clase política está ya tan podrida y deteriorada que sólo con sangre fresca hay posibilidades de una vida digna para la sociedad.

Striper dijo...

La filosofia se ha sustituido por el consumismo dime que consume te dire quien eres, de donde vienes..

Edgar dijo...

Te reto a que escribas sobre las virtudes de esta sociedad. Aunque no las veas por ningun sitio, te las inventas si hace falta... pero que den el pego ehh, ;)
Un buen ejercicio para el relativismo no crees?
Un abrazo

Dinorider d'Andoandor dijo...

nos estamos volviendo autómatas, casi máquinas.

Jorge dijo...

S. Weil definió la filosofía como la forma de localizar un problema irresoluble, y permanecer fijamente junto a él, desesperádamente y a la espera.

A decir verdad, y quedándonos con la simple superficie de esta afirmación parecería que la política se dedica también a eso, ¿verdad?

En fin, nos vemos pronto Javi!

panterablanca dijo...

Se buscan líderes capaces de ilusionarnos y no decepcionarnos al cabo de poco, para poder inventar una nueva sociedad, más justa... No sé si tendremos suerte y los encontraremos.
Besos felinos.

El Señor de los Animalillos dijo...

Edgar pocas virtudes podrá sacar Fujur para ese post que propones!! XD

Gtallmirall dijo...

Felicidades por el título. ¡Bingo!

El ocaso es indudable, pero ¿de quién?

Está claro que los grandes protagonistas (dudoso honor) de la "decadencia occidental" van a ser las nuevas clases medias, surgidas a raíz del boom económico de los 50 (los 60 en España).

En el esquema social fenicio-babilónico que está triunfando en Occidende la clase media ha pasado a convertirse en un bulto sospechoso. Una vez desaparecido el coco del Comunismo tras la caída del Muro de Berlín, ¿quién necesita mantener esa gran vitrina occidental que han sido las clases medias nacionales? Desde luego, los globalistas-cosmopolitas no.


Javier, unas muy Felices Fiestas y los mejores augurios para el Nuevo Año 2010 (que al menos es un número bonito).