domingo, 13 de enero de 2008

El lastre de los museos

Es de dominio público que aquello que conocemos, comúnmente, por cultura es de importancia menor; los poderes públicos, cuanto menos en nuestro país, así nos lo demuestran. Más allá de la frustrante situación del mundo editorial, donde los libros, a la vez que caros, están sujetos a los gustos de la masa del best-seller y el imperio del, escandaloso y antieconómico, sistema del “precio fijo”, algo sobre lo que debiéramos reflexionar es el estado español, muy especialmente en Cataluña (pues es el caso que mejor conozco) de los museos.

Durante esta agradable mañana dominical he realizado una visita que era de mi total, y sincera, ilusión y gracia. La compañía justificaba, con creces, el paseo por sus calles señoriales y centro histórico; la verdad es que queriendo visitar un museo llevé a Sabadell un monumento. Cerca del Mercado, no demasiado lejos de los actuales Juzgados, se halla el Museo Paleontológico Miquel Crusafont, considerado como el más especializado, y pionero, en todo el territorio español (sin perjuicio de proyectos actuales como el Museo de Historia Natural de Cuenca o el parque temático y laboratorios de Dinópolis, en Teruel). Sus fondos, ocultos en su mayoría (como es norma en estos lugares, pues debe recordarse al respecto, el bochornoso e inexplicable caso del Museo de Historia Natural de Madrid) son considerables si tenemos en cuenta la escasez de museos de calidad en nuestro país.

El 15 de enero de 1759 el Museo Británico abrió sus puertas en Londres. Con el paso del tiempo, no sólo acontecería una de las instituciones más longevas en cuanto a la materia se refiere, sino que también sería fuente de fuertes polémicas y contradicciones. El auge de la institución coincidiría con el esplendor del Imperio Británico. Dinosaurios de EEUU, momias de Egipto, relieves mesopotámicos o armaduras de samuráis vinieron a engarzar una de las mayores joyas culturales de Europa, en virtud al rapto y expolio de las regiones más variopintas de nuestro globo. Cierto es que los mármoles del Partenón se trajeron de una Grecia decadente sujeta al dominio otomano, o que las momias y demás joyas egipcias fueran “salvadas” del expolio de los furtivos virtud de su conservación en la institución británica. Nada más lejos de la realidad, véase la situación actual de Irak, si los muros del palacio asirio de Nínive no estuvieran en Londres... ¿hubieran llegado a la perpetuidad?

Para el caso catalán, ya hace tiempo que el ex-conseller, y ex-regidor del Ayuntamiento de Barcelona, Ferran Mascarell (PSC) propuso la creación de un gran museo de ciencias naturales que recogiera, agrupara mejor dicho, todos los fondos sobre la materia existentes en el Principado. La propuesta no sólo sería obviada por la opinión pública, sino también por los políticos y medios de comunicación que hubieran tenido que estar, aunque fuera moralmente, obligados a difundir la idea como cualquier otra procedente de un órgano de gobierno. Quién sabe si por tener los fondos destinados a la Cultura comprometidos con la manipulación de la “lengua”, o por no ser más diestros en la administración que en el parasitismo social, el caso es que hoy, día 13 de Enero del 2008, ni hay Museo de Historia Natural nuevo, ni de Historia, ni Mascarell en el gobierno.

Bajo mi punto de vista, el concepto (al igual que el de zoológico o el de parque de atracciones) ha cambiado hoy en día. Los pueblos, ciudades y enclaves son más conscientes de sus riquezas, el valor dado a los fósiles y las ruinas ha crecido exponencialmente y la inversión en museos, ya sólo no es un mecanismo de sorprender a las masas del pueblo, sino un método peligroso de invertir, “desmesuradamente”, en su formación y cultura. Quizás la mejor solución sean las exposiciones itinerantes, tales como la muestra de relieves asirios en Alicante, los dinosaurios en Vigo o acontecimientos temporales como la Expo de Zaragoza. Esa es mi opinión. Los fondos dispersos no hacen nada, pero también es verdad que cada uno tiene amor a lo propio y derecho a defenderlo, quizás sea el momento de hacer una reflexión, poner un punto en un lugar intermedio.


En las imágenes: Museo Arqueológico de Tarragona y cráneo de Triceratops expuesto en el Museo de Historia Natural de Londres (similar a la réplica expuesta en el Museo Crusafont de Sabadell). Ambas fotografías sujetas a: GNU Free Documentation License.

5 comentarios:

ISOBEL dijo...

casi prefiero no opinar, que no saldrían lindeles de mi boca, ya me gustaría saber cuando se van a tomar los museos como algo vivo, no una caja donde se guardan cosas; sales fuera y los primeros que están en los museos son los niños sentados en el suelo con sus cuadernos y sus pinturas, sus juegos y actividades...y aqui!!!!!!!!!!!!sólo hay colas si se paga y se pone de moda, dije que no iba a hablar...pero puedo seguir, un beso.

Striper dijo...

Por suerte y como dices cada vez se es mas conciente del valor de nuestro patrimonio.

Artax el Eterno Cruzado dijo...

No interesa que la gente tenga cultura, es mas manipulable politicamente si no la posee, si alguien dice que se puede crear oro de plomo... ¿Por que no han de creerselo?, alquimia, modificación de los atomos del plomo para recomponerlos en oro, crisis economica, todo el mundo desearia tener en casa un acelerador de particulas para crear oro lo que la alquimia no logro, lo logra la ciencia moderna... o la famosa piedra filosofal, el elixir de la vida, la panacea universal... añadele PARQUE TEMATICO a MUSEO, y tendras Dinopolis, Gran Scala... y todas las inversiones del mundo, ¿Por que?, dinero, es simple, si se sabe que se va a ganar mas de mil veces lo que se ha invertido... se van a dar de hostias por quien invierte mas, la cultura importa a pocos, el dinero, quieras que no, a todos, significa comer, casa, privilegios... y los ermitaños son locos... van a resultar ser los mas sensatos que quedan sobre la faz de la tierra, son sabios, tienen su hogar, no pasan hambre... y no necesitan dinero.

Un saludo.

Dinorider d'Andoandor dijo...

vaya! "en todas partes se cuecen habas" como dice un dicho por acá.

Dinorider d'Andoandor dijo...

no conocía de Dinopolis, está bonito, pero lo que sí sé será alucinante cuando lo estrenen será ese megacomplejo en Dubai.

http://www.youtube.com/watch?v=IpX9bKxp4u8